La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú concluyó el procesamiento de la totalidad de las actas pendientes de contabilizar, manteniendo un estrecho empate técnico entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Con el 98,32% del escrutinio, la candidata de Fuerza Popular obtiene el 50,012% de los votos, mientras que su rival alcanza el 49,988%, una diferencia de apenas 4.519 sufragios.
Keiko Fujimori suma 9.043.934 votos, impulsada principalmente por el respaldo en Lima, la costa y el electorado en el extranjero. En tanto, Roberto Sánchez, postulante de Juntos por el Perú y apoyado por el expresidente Pedro Castillo, registra 9.039.415 votos, con una sólida votación en las regiones del centro y sur del país.
Tras el procesamiento de las últimas nueve actas provenientes de un distrito amazónico de Loreto, la definición de la elección dependerá ahora de las 1.552 actas impugnadas, observadas o con errores materiales. Su revisión podría incluir el recuento voto a voto, por lo que el escrutinio definitivo se extenderá por varios días más.
En medio de la estrecha diferencia, Sánchez propuso a Fujimori solicitar de manera conjunta una revisión exhaustiva de todo el proceso electoral, argumentando la necesidad de despejar dudas sobre la transparencia en diversas mesas de votación. El candidato sostuvo que esta medida entregaría mayor certeza y confianza a la ciudadanía, independientemente del resultado final.
La propuesta fue rechazada por Fuerza Popular. El candidato a la vicepresidencia, Luis Galarreta, afirmó que el proceso debe ajustarse al marco legal vigente y que serán los jurados electorales los encargados de determinar qué actas requieren un recuento, insistiendo en que su colectividad respetará las instituciones y esperará el resultado oficial.
Más de 27,3 millones de peruanos fueron convocados a las urnas para elegir al próximo presidente del país para el período 2026-2031, en una elección marcada por una ajustada competencia y un escenario político de alta incertidumbre. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
