El Departamento de Defensa de Estados Unidos elevó en las últimas semanas el nivel de amenaza de contrainteligencia respecto a Israel desde la categoría “alta” hasta “crítica”, la máxima existente, ante la preocupación por un supuesto incremento de las actividades de espionaje dirigidas contra altos funcionarios de la administración del presidente Donald Trump.

La información fue revelada por el diario The New York Times, que, junto con NBC News, cita documentos internos de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) en los que se advierte sobre acciones de inteligencia calificadas como “hiperagresivas” por parte de los servicios israelíes.

De acuerdo con esos antecedentes, el principal objetivo de las operaciones sería obtener información sobre las deliberaciones internas de la Casa Blanca y conocer de primera fuente la estrategia de Washington en las negociaciones de paz que mantiene con Irán.

El escenario se produce en un contexto de diferencias entre ambos aliados respecto de la política hacia Teherán. Mientras la administración de Donald Trump impulsa un acuerdo diplomático, el gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu ha manifestado una postura orientada a debilitar aún más las capacidades iraníes, afectar la continuidad de su régimen y golpear a Hezbolá, organización respaldada por Irán en el Líbano.

Según los documentos citados por los medios estadounidenses, entre los funcionarios que habrían sido objeto de escuchas e intentos de hackeo telefónico figuran Steve Witkoff, principal negociador de paz de la Casa Blanca, y Elbridge A. Colby, responsable de política estratégica del Pentágono.

Los informes también sostienen que estas labores de inteligencia se habrían visto facilitadas por el uso de aviones privados y teléfonos personales por parte de algunos altos funcionarios estadounidenses para abordar asuntos relacionados con la seguridad nacional.

Tras la publicación de la información, portavoces de la Casa Blanca desestimaron el contenido del reportaje y calificaron las acusaciones como falsas.

En la misma línea, la Embajada de Israel en Washington rechazó categóricamente las versiones difundidas por el diario neoyorquino, asegurando que el Estado israelí no desarrolla actividades de inteligencia dirigidas contra entidades estadounidenses.

La representación diplomática sostuvo además que los esfuerzos de inteligencia de Israel están enfocados exclusivamente en sus adversarios y no en los países aliados, descartando cualquier operación destinada a obtener información del Gobierno de Estados Unidos.

La revelación añade un nuevo elemento de tensión a la relación entre ambos países, históricamente considerados aliados estratégicos, en momentos en que la política hacia Irán y la seguridad en Medio Oriente se mantienen entre las principales prioridades de la agenda internacional. (NP-ChatGPT-Agencias-Cooperativa)