Las tensiones al interior del oficialismo volvieron a quedar en evidencia luego de que el Partido de la Gente (PDG) descartara incorporarse a la coalición de Gobierno, pese a la propuesta formulada desde el Partido Republicano para ampliar la alianza oficialista con miras a fortalecer su base política y parlamentaria.
El presidente del PDG, Franco Parisi, rechazó nuevamente esa posibilidad y argumentó que el oficialismo no reúne actualmente las condiciones de cohesión necesarias para integrar un proyecto común. A su juicio, las diferencias existentes entre Chile Vamos, el Partido Republicano y otros sectores de la derecha reflejan un escenario de división que impide avanzar hacia una alianza política estable.
Parisi afirmó que el Partido de la Gente continuará desarrollando un proyecto propio, ubicado en el centro político y distante de los extremos ideológicos. Asimismo, adelantó que la colectividad trabaja en sus definiciones electorales y que, por ahora, la alternativa más probable es competir de manera independiente, decisión que deberá ser ratificada por el Consejo General del partido.
La propuesta de incorporar al PDG también generó reacciones en el Partido Nacional Libertario. Desde esa colectividad cuestionaron la estrategia del Ejecutivo para ampliar su base de apoyo y señalaron que el objetivo parece centrarse en asegurar votos en el Congreso más que en construir una alianza basada en coincidencias programáticas.
La diputada Paulina Muñoz sostuvo que el intento por sumar nuevos partidos transmite una señal de improvisación y advirtió que incluso al interior del oficialismo existen diferencias respecto del respaldo al Gobierno, particularmente en algunos sectores de Renovación Nacional.
En el Partido Republicano reconocieron que durante las últimas semanas se han registrado diferencias públicas entre dirigentes de Chile Vamos y otras fuerzas del sector. Sin embargo, afirmaron que esas disputas no representan la principal preocupación de la ciudadanía y defendieron la necesidad de mantener el foco en las demandas de seguridad, crecimiento económico y desarrollo.
Las tensiones también alcanzaron a Chile Vamos. Aunque sus partidos han valorado el proceso de coordinación impulsado por el presidente José Antonio Kast mediante reuniones periódicas entre las colectividades oficialistas y el Ejecutivo, desde la Unión Demócrata Independiente surgieron cuestionamientos respecto del futuro de la coalición.
La diputada Constanza Hube sostuvo que la UDI debe fortalecer su identidad política y afirmó que Chile Vamos dejó de funcionar como un bloque cohesionado, planteando que su partido ha debido asumir costos políticos por mantenerse dentro de esa alianza.
Desde Renovación Nacional, en tanto, dirigentes de la colectividad defendieron la continuidad de Chile Vamos y destacaron que la coalición constituye un elemento fundamental para otorgar estabilidad política al Gobierno del presidente José Antonio Kast, resaltando además la experiencia de sus partidos en la conducción del país. (NP-ChatGPT-Bio Bio)
