Dirigentes del Partido Comunista de Chile y del Partido Socialista de Chile se refirieron a los antecedentes que apuntan a posibles vínculos de estudiantes investigados por la agresión a la ministra Ximena Lincolao y dichas colectividades, en el contexto de la investigación en curso .
Según los primeros antecedentes recopilados por las autoridades, el incidente ocurrió tras una manifestación de cerca de un centenar de estudiantes en el campus Isla Teja de la Universidad Austral de Chile, donde la ministra fue atacada con objetos y agua, resultando con golpes en la cabeza. La investigación está siendo liderada por la Policía de Investigaciones de Chile y la Fiscalía Regional de Los Ríos.
Las diligencias han identificado a algunos estudiantes como personas de interés, incluyendo dirigentes con presuntos vínculos con sectores del PC y las juventudes socialistas, lo que ha generado reacciones en el ámbito político.
Desde el PC, la diputada Nathalie Castillo cuestionó el uso de términos como “atentado”, señalando que podrían sobredimensionar los hechos y distorsionar el debate público. En la misma línea, Lorena Pizarro rechazó cualquier intento de vincular al partido con actos de violencia, defendiendo el carácter legítimo de la protesta social.
Por su parte, desde el PS, el diputado Marcos Ilabaca afirmó que dirigentes vinculados a su colectividad participaron en manifestaciones, pero negó que estuvieran involucrados en hechos violentos. Asimismo, el parlamentario Nelson Venegas sostuvo que, si bien la protesta pacífica es legítima, los actos de violencia deben ser sancionados sin ambigüedades.
El caso continúa bajo investigación, mientras el debate político se centra en los límites de la protesta y la responsabilidad de eventuales involucrados en hechos de violencia en espacios universitarios. (NP-ChatGPT-Emol)
