Dirigentes de partidos opositores confirmaron su participación en las actividades del Día Internacional del Trabajo convocadas por la Central Unitaria de Trabajadores, en lo que podría transformarse en la primera gran señal política coordinada contra el gobierno del Presidente José Antonio Kast. La convocatoria fue extendida a fines de marzo y contempla tanto la tradicional marcha como el acto central.

Desde la oposición, diversos actores han planteado que esta jornada podría consolidarse como un espacio de articulación social y política frente a las medidas impulsadas por el Ejecutivo. Entre ellas, destacan la megarreforma tributaria —que considera rebajas de impuestos a empresas— y eventuales ajustes presupuestarios que han generado críticas en sectores de izquierda.

El presidente del Partido Comunista de Chile, Lautaro Carmona, sostuvo que el 1 de mayo puede convertirse en una instancia para levantar un “contramensaje” desde el mundo social, que recoja demandas históricas de los trabajadores y las proyecte políticamente.

En la misma línea, el senador Daniel Núñez advirtió que las políticas del Gobierno podrían impactar directamente a los trabajadores, llamando a estar atentos a las definiciones que surjan desde la dirigencia sindical. Asimismo, alertó que eventuales recortes en áreas sensibles podrían generar movilizaciones sociales en rechazo a las medidas.

El escenario se configura así como un momento clave para la oposición, que busca canalizar el descontento social en torno a las reformas del Ejecutivo, en un contexto de creciente tensión política y debate legislativo.