Los partidos de oposición acordaron contener por ahora el debate sobre eventuales candidaturas presidenciales y la conformación de una nueva coalición, en medio de las señales de inquietud que han generado las recientes intervenciones públicas del expresidente Gabriel Boric y la aparición de otros liderazgos de izquierda.

El tema fue abordado durante la reunión habitual de coordinación de las colectividades opositoras. En la instancia, los dirigentes coincidieron en que resulta prematuro abrir una carrera presidencial cuando todavía restan cerca de tres años para la próxima elección y plantearon como prioridad mantener la unidad frente al Gobierno.

La discusión se produce luego de que Boric retomara una presencia activa en asuntos de contingencia. Durante las últimas semanas, el exmandatario cuestionó aspectos de la reforma constitucional de seguridad impulsada por el Ejecutivo y también realizó autocríticas respecto de su administración.

Este lunes, sin embargo, Boric evitó referirse a las principales controversias políticas durante su participación en el lanzamiento del libro “El mundo invisible: una aventura cuántica”, de Carla Hermann, realizado en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. En la actividad centró sus intervenciones en la importancia de invertir en ciencia.

La renovada exposición del expresidente ha sido interpretada por algunos sectores opositores como un intento por recuperar protagonismo y proyectar un liderazgo dentro de la izquierda. Esa posibilidad ha generado reparos especialmente entre representantes del Socialismo Democrático, que consideran anticipada una discusión sobre la próxima candidatura presidencial.

El debate no se limita a Boric. El alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, también ha sido mencionado como una figura con proyección electoral. A ello se agregó una columna que publicó junto al alcalde de Providencia, Jaime Bellolio, en la que ambos defendieron la construcción de acuerdos de Estado y políticas públicas de largo plazo.

En paralelo, el senador Diego Ibáñez planteó que el progresismo necesita construir una nueva coalición si pretende volver a gobernar. Una postura similar había sido promovida por la nueva presidenta del Frente Amplio, Gael Yeomans, aunque la propuesta no genera consenso entre las actuales colectividades opositoras.

El presidente del PPD, Raúl Soto, sostuvo que adelantar definiciones presidenciales o electorales puede perjudicar los esfuerzos de coordinación. El dirigente llamó a actuar con prudencia y aseguró que el objetivo inmediato debe ser preservar el espacio que actualmente reúne a fuerzas desde la Democracia Cristiana hasta el Partido Comunista.

Desde el Frente Amplio, su presidenta saliente, Constanza Martínez, también puso el énfasis en la construcción de un proyecto político común antes que en la definición de nombres. Según planteó, la unidad requiere un proceso de trabajo entre las distintas fuerzas y respeto por los tiempos internos de cada colectividad.

Analistas consultados atribuyeron esta temprana actividad presidencial a distintos factores. Marco Moreno, de la Universidad Central, apuntó a la ausencia de una conducción dominante en la oposición, escenario que genera incentivos para que distintas figuras intenten ocupar ese espacio político.

Gonzalo Müller, de la Universidad del Desarrollo, vinculó además el fenómeno con el protagonismo alcanzado por Franco Parisi y el Partido de la Gente durante los primeros meses de la administración de José Antonio Kast. A su juicio, esa presencia ha presionado a sectores de izquierda para recuperar iniciativa política y electoral.

El académico Germán Silva, de la Universidad Andrés Bello, consideró que Boric adelantó su retorno a la contingencia al detectar un espacio político abierto por las dificultades del Gobierno y la ausencia de liderazgos opositores consolidados. También destacó como un fenómeno inédito la temprana participación de un expresidente en el debate político después de dejar La Moneda.

Rodrigo Meléndez, del Instituto Res Publica, sostuvo que el desafío opositor pasa tanto por encontrar liderazgos como por articular una propuesta común. En ese escenario, las intervenciones de Boric, Vodanovic e Ibáñez pueden interpretarse como intentos por asumir un papel articulador dentro de una izquierda que todavía busca definir su conducción.

Por ahora, las colectividades opositoras pretenden mantener congelada la disputa presidencial y privilegiar la coordinación política. La definición de alianzas y candidaturas, según el acuerdo alcanzado por sus dirigentes, deberá quedar para una etapa posterior. (NP-ChatGPT-Emol)