En un esfuerzo conjunto entre la Municipalidad de Santiago, Carabineros y la Delegación Presidencial, esta semana se puso en marcha la tercera etapa del plan de intervención en el barrio Meiggs. La medida busca erradicar definitivamente el comercio ambulante y las estructuras delictivas asociadas a los denominados “toldos azules” en uno de los sectores comerciales más críticos de la capital.

Esta fase contempló la liberación de calles estratégicas que habían sido ocupadas históricamente por el comercio irregular:

  • CALLES INTERVENIDAS: Se despejaron Conferencia, San Alfonso, Sazié, Grajales, Gorbea y San Vicente.
  • CONTROL PERIMETRAL: Se instalaron siete nuevos portones, sumando un total de once estructuras de cierre para controlar el flujo y evitar reocupaciones nocturnas o clandestinas.
  • CONSOLIDACIÓN: A diferencia de operativos anteriores, esta estrategia se basa en asegurar cada zona antes de avanzar a la siguiente, evitando que los vendedores se desplacen a calles aledañas.
ESTRATEGIA DE “TOLERANCIA CERO” A LA REINSTALACIÓN

El delegado presidencial de la RM, Gonzalo Durán, manifestó su confianza en que el comercio ambulante no regresará al sector. La autoridad destacó que el modelo de trabajo actual garantiza una presencia permanente de fiscalización:

“Cualquier intento de instalación va a suponer una intervención inmediata de las policías. Ya no están en el espacio público y vamos a asegurar esa consolidación”, afirmó Durán.

COLABORACIÓN CON EL COMERCIO ESTABLECIDO

Un factor clave en esta etapa ha sido la alianza con la Cámara de Comercio de Meiggs. Los locatarios establecidos han colaborado activamente en el diseño de los perímetros, entendiendo que la recuperación de la seguridad es fundamental para reactivar el flujo de clientes legítimos.

Aunque la presencia de Carabineros se reducirá de forma gradual, las autoridades confirmaron que se mantendrá un servicio mínimo permanente y patrullajes constantes de funcionarios municipales para evitar el resurgimiento de incivilidades. (La Tercera)