El Partido de la Gente (PDG) elevó el tono frente al gobierno del Presidente José Antonio Kast, luego de que su fundador, Franco Parisi, cuestionara el liderazgo del Mandatario y advirtiera que los votos de la colectividad no están disponibles para la reforma constitucional en materia de seguridad.

El cambio de tono introduce incertidumbre sobre la relación entre el PDG y La Moneda. Hasta ahora, sus parlamentarios habían mantenido una política de acuerdos instrumentales con el Ejecutivo, respaldando algunas iniciativas relevantes, entre ellas capítulos centrales de la reforma impulsada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.

En una entrevista con Mesa Central de Canal 13, Parisi afirmó que Kast “no tiene liderazgo” y atribuyó las recientes diferencias públicas entre ministros a una falta de conducción presidencial.

Las críticas encontraron respaldo entre varios diputados del partido. Pamela Jiles cuestionó las diferencias existentes dentro del oficialismo y el gabinete, mientras Tamara Ramírez sostuvo que el PDG ha contribuido a la gobernabilidad, pero eso “no significa firmar un cheque en blanco”.

El jefe de bancada, Juan Marcelo Valenzuela, también apuntó a las descoordinaciones del Ejecutivo, particularmente por las distintas posiciones surgidas en torno a la reforma de seguridad. A su juicio, controversias entre ministros deberían ser resueltas directamente por el Presidente.

Zandra Parisi coincidió en que a Kast “le ha faltado liderazgo en algunos momentos”, aunque llamó a que el Ejecutivo aproveche las dificultades para ordenar sus equipos y corregir su conducción. La diputada Flor Contreras, en tanto, sostuvo que el Gobierno necesita “mayor conducción y capacidad para escuchar”.

El principal punto de tensión está en la reforma constitucional que La Moneda pretende impulsar como parte de su agenda contra el crimen organizado y el terrorismo.

Parisi cuestionó que sea necesario modificar la Constitución para establecer nuevas reglas penitenciarias y planteó como alternativa realizar cambios al Decreto Supremo 518, que regula los establecimientos penitenciarios.

“No se necesita la reforma constitucional”, aseguró, antes de advertir que “los votos del PDG no están”.

El excandidato presidencial argumentó que reabrir una discusión constitucional después de dos procesos constituyentes fallidos genera incertidumbre y calificó la decisión del Ejecutivo como una “torpeza”.

Sus declaraciones adquieren relevancia debido a los cuestionamientos que la propuesta también ha generado dentro del oficialismo, particularmente en sectores de Chile Vamos.

Parisi extendió sus cuestionamientos a otras áreas. Calificó al Ejecutivo como un gobierno “machista” y “de empresarios” y criticó que, tras la salida de una ministra, su reemplazante no fuera otra mujer.

También reprochó la decisión del Ministerio de Hacienda de no respaldar el proyecto que busca establecer como feriado el 17 de septiembre, iniciativa impulsada por su hermana, la diputada Zandra Parisi.

El episodio, según parlamentarios del PDG, reflejaría una desconexión del Ejecutivo con sectores de clase media y pequeñas empresas.

El endurecimiento discursivo no implica todavía un quiebre formal entre el PDG y La Moneda, pero sí anticipa una negociación más compleja para proyectos en que el Gobierno necesite sus votos, particularmente la reforma constitucional de seguridad que comenzará su discusión en el Congreso. (NP-ChatGPT-La Tercera)