El Papa León XIV reiteró su mensaje de paz frente a los conflictos internacionales, en medio de un creciente intercambio de críticas con el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo que ha reactivado el debate sobre el rol de la Iglesia en el escenario global.
Durante actividades recientes en África, el pontífice enfatizó que su postura no responde a intereses políticos, sino a principios del Evangelio. En ese contexto, insistió en condenar la guerra y promover el diálogo, advirtiendo que los conflictos actuales reflejan una crisis más profunda en la humanidad.
En su visita a Camerún, el líder religioso señaló que la violencia surge cuando el poder se transforma en un fin en sí mismo, alejándose de valores espirituales. Por ello, llamó a líderes y ciudadanos a rechazar la confrontación y avanzar hacia la reconciliación basada en justicia y fraternidad.
Las declaraciones se producen tras cuestionamientos públicos de Trump, quien ha criticado la posición del Papa frente a conflictos internacionales, especialmente en el contexto de la guerra en Medio Oriente.
Desde Chile, la Conferencia Episcopal de Chile manifestó su respaldo al pontífice, calificando la paz como una exigencia moral y rechazando los ataques en su contra. En esa línea, el obispo auxiliar Bernardo Álvarez destacó el rol histórico del Papa como mediador en conflictos y subrayó que su mensaje no responde a intereses ideológicos.
Asimismo, desde el ámbito académico, la teóloga de la Facultad de Estudios Teológicos y Filosofía de la UCSC, María Claudia Arboleda planteó que el llamado del Papa tiene una dimensión ética universal, centrada en el sufrimiento humano y la necesidad de promover el diálogo tanto a nivel político como social.
El escenario internacional, marcado por tensiones y conflictos, ha situado nuevamente a la Iglesia como un actor relevante en la discusión global, con un mensaje que busca trascender lo político para instalar una reflexión sobre la paz como urgencia ética. (NP-ChatGPT-UCSC)
