La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), determinó que la insistencia presentada por el Gobierno para continuar la tramitación de la reforma constitucional que busca ampliar el plazo de detención de migrantes en situación irregular requerirá 29 votos para ser aprobada en la Cámara Alta.

La definición establece un quorum de cuatro séptimos de los senadores en ejercicio y reduce el umbral que se había considerado previamente en el Congreso, donde hasta este martes se contemplaba la posibilidad de exigir 33 votos, correspondientes a un quorum de dos tercios.

La iniciativa busca extender el período durante el cual una persona extranjera en situación migratoria irregular puede permanecer privada de libertad mientras se desarrollan las gestiones destinadas a concretar su expulsión del país.

El proyecto había sido rechazado días atrás en la Cámara de Diputados, donde su idea de legislar no consiguió los votos necesarios por una diferencia de solo un sufragio.

Ante ese resultado, el Ejecutivo decidió recurrir al mecanismo constitucional de insistencia para intentar que la iniciativa continúe su tramitación en el Senado. De prosperar en la Cámara Alta con el quorum establecido, el proyecto podrá seguir avanzando en el Congreso conforme al procedimiento constitucional aplicable.

La decisión de La Moneda busca impedir que el rechazo inicial provoque el archivo de la iniciativa durante un año, período en el cual el Ejecutivo no podría volver a presentar un proyecto sobre la misma materia.

La determinación adoptada por la presidenta del Senado adquiere relevancia para la viabilidad legislativa de la reforma, debido a que disminuye en cuatro votos el respaldo requerido respecto del umbral de dos tercios que se había considerado anteriormente.

El resultado dependerá ahora de la votación en la sala del Senado y de los respaldos que consiga el Ejecutivo para mantener en trámite una reforma que forma parte del debate legislativo sobre migración y procedimientos de expulsión. (NP-ChatGPT-Emol)