La decisión del gobierno de eliminar la franquicia tributaria del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence) dentro del proyecto de Reconstrucción Nacional generó preocupación en el sector empresarial, particularmente por su impacto en la formación de trabajadores.
Desde el OTIC de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) advirtieron que la medida podría afectar la disponibilidad de capital humano calificado, elemento clave para ejecutar las inversiones proyectadas en áreas como minería y construcción.
El organismo planteó que Chile enfrenta un déficit significativo en competencias laborales, lo que podría transformarse en un cuello de botella estructural frente a la demanda de mano de obra especializada que requerirán los proyectos futuros.
En ese contexto, señalaron que sin un sistema de capacitación sólido, el crecimiento económico proyectado por la reforma se vería comprometido, debido al aumento de costos y la menor productividad asociada a la escasez de trabajadores calificados.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió la eliminación del beneficio, argumentando que su efectividad ha sido cuestionada y que en múltiples ocasiones ha dado lugar a abusos.
Desde el sector construcción, si bien no descartan la necesidad de reformas, proponen mejorar el sistema actual en lugar de eliminarlo, incorporando criterios de eficiencia, resultados en empleabilidad y mayor focalización de los recursos.
Asimismo, destacaron que el modelo vigente permite capacitar a cerca de un millón de trabajadores al año, lo que consideran una base fundamental para responder a la demanda de empleo en sectores estratégicos.
El debate se instala así como una de las aristas críticas del proyecto, en un escenario donde la formación laboral aparece como un factor clave para sostener el crecimiento y la ejecución de grandes inversiones. (NPChatGPT-Pulso)
