La OTAN aseguró estar preparada para responder a cualquier amenaza contra sus países miembros, luego de conocerse que Irán estaría evaluando posibles ataques contra instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Europa en caso de una nueva escalada de la guerra con Estados Unidos.
La información fue revelada por Financial Times, que citó a dos fuentes vinculadas al régimen iraní. Según el reporte, las fuerzas de Teherán han estudiado eventuales represalias contra activos estadounidenses situados en el sureste europeo si el Presidente Donald Trump intensifica las operaciones militares contra Irán.
Entre los lugares considerados figuraría Bulgaria, país que recientemente autorizó el uso de la base aérea de Bezmer para operaciones de aviones estadounidenses de reabastecimiento. Chipre también habría sido analizado como un eventual objetivo, después de que una base aérea británica en la isla fuera alcanzada por un dron en marzo.
Las fuerzas iraníes también estarían estudiando acciones contra cables submarinos de fibra óptica ubicados en el estrecho de Ormuz, una infraestructura estratégica para las comunicaciones internacionales, en caso de que el enfrentamiento alcance una nueva fase.
Las advertencias surgen en un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán y de estancamiento de los esfuerzos diplomáticos destinados a poner término al conflicto iniciado en febrero. Trump afirmó esta semana que actualmente no existen conversaciones en curso ni encuentros programados con las autoridades iraníes.
De acuerdo con el reporte, sectores de la Guardia Revolucionaria y otros mandos militares iraníes consideran que un eventual nuevo enfrentamiento a gran escala podría llevar a Teherán a ampliar el alcance geográfico de sus represalias. La estrategia ya no estaría limitada a instalaciones militares, energéticas y de infraestructura estadounidense en Medio Oriente, sino que podría extenderse hacia objetivos más distantes.
La Guardia Revolucionaria ya había advertido al Reino Unido que cualquier instalación utilizada para lanzar ataques contra territorio iraní podría ser considerada un objetivo legítimo. Expertos citados en el contexto de estas amenazas señalan que Teherán dispone de misiles balísticos de alcance medio que eventualmente podrían alcanzar determinados puntos del sur y sureste de Europa.
Ante estas informaciones, la Alianza Atlántica aseguró que mantiene las capacidades necesarias para enfrentar posibles amenazas. Un funcionario de la OTAN señaló que la organización hará lo necesario para defender a todos sus aliados en caso de una agresión.
La Unión Europea, en tanto, llamó a evitar una nueva escalada. La portavoz de la Comisión Europea, Anitta Hipper, pidió moderación a las partes involucradas y llamó a retomar los esfuerzos diplomáticos, señalando que la negociación continúa siendo la vía para alcanzar una solución sostenible a las disputas pendientes. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
