El gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, presentó un plan que contempla una inversión de $250 millones para la adquisición de pistolas taser destinadas a Carabineros de Chile, con el objetivo de fortalecer herramientas de control no letal en procedimientos policiales.
La iniciativa considera la compra de 60 dispositivos electrónicos de inmovilización temporal (DEIT), los que serán incorporados tras un proceso de licitación pública que, según estimaciones, podría concretarse en un plazo de tres a cuatro meses.
Durante el anuncio, la autoridad regional cuestionó a administraciones anteriores por no avanzar en la implementación de esta tecnología, atribuyéndolo a una falta de voluntad política. En esa línea, señaló que, pese a su uso extendido a nivel internacional, en Chile su adopción fue postergada por razones que calificó como excusas.
El plan también contempla la capacitación de los funcionarios policiales que utilizarán estos dispositivos, abordando uno de los principales argumentos que habían frenado su incorporación en el pasado.
Desde la institución policial, el general inspector Manuel Cifuentes valoró la medida, destacando que permitirá contar con herramientas intermedias para enfrentar situaciones de riesgo, reduciendo la necesidad de recurrir a armas letales.
La implementación de las taser se enmarca en los esfuerzos por modernizar el equipamiento policial y mejorar la respuesta ante escenarios de violencia, en un contexto donde la seguridad pública se mantiene como una de las principales preocupaciones ciudadanas. (NP-ChatGPT-La Tercera)
