La mesa de diálogo por la megarreforma impulsada por el Gobierno tuvo su segunda jornada de conversaciones en el Senado, en una instancia que reunió a parlamentarios del oficialismo y la oposición junto al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, con el objetivo de buscar acuerdos antes de la discusión en particular del proyecto.

La instancia, promovida por la presidenta del Senado, Paulina Núñez, apunta a generar consensos en torno a una iniciativa que concentra buena parte de la agenda económica del Ejecutivo y que considera cambios tributarios, incentivos a la inversión y medidas vinculadas al empleo.

Tras la reunión, los participantes acordaron extender los plazos para la presentación de indicaciones, con el propósito de transformar los puntos abordados en eventuales modificaciones al proyecto. En el caso de la Comisión de Hacienda, las propuestas podrán ingresarse hasta el próximo viernes.

Núñez valoró los avances alcanzados y sostuvo que existen espacios para acercar posiciones, incluso mediante un posible protocolo de acuerdo que permita ordenar las indicaciones que serán analizadas en las distintas comisiones legislativas.

Desde el Gobierno, el ministro Quiroz manifestó disposición al diálogo, aunque ha reiterado que las conversaciones deben respetar los elementos centrales de la propuesta. Entre los aspectos considerados prioritarios para el Ejecutivo están la rebaja del impuesto corporativo, la reintegración tributaria, la invariabilidad para inversiones y los incentivos al empleo.

En la oposición reconocen que el margen para modificar aspectos estructurales de la iniciativa es limitado, luego de que el oficialismo lograra aprobar la idea de legislar en el Senado por una estrecha mayoría. Por ello, varios parlamentarios han enfocado sus esfuerzos en introducir ajustes y compensaciones fiscales.

Entre las principales preocupaciones opositoras aparecen los efectos de una menor recaudación derivada de las rebajas tributarias. En ese contexto, han planteado alternativas relacionadas con el combate a la evasión y elusión, la revisión de exenciones y la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento.

Sin embargo, la negociación también ha evidenciado diferencias dentro de la propia oposición. Mientras el Comité Unido, integrado por la DC, el PC, el Frente Amplio y la Frevs, ha mantenido una postura más crítica frente al alcance de las conversaciones, el Socialismo Democrático ha optado por una estrategia enfocada en buscar modificaciones específicas.

Las diferencias entre ambos sectores tienen antecedentes previos vinculados a la conformación de fuerzas dentro del Senado y a acuerdos internos sobre la conducción de la Cámara Alta, lo que ha generado distintas formas de enfrentar la negociación con el Ejecutivo.

Desde Hacienda reconocen la existencia de diversas sensibilidades opositoras y anticipan que parte de las conversaciones deberán realizarse con cada comité parlamentario, buscando acuerdos específicos para avanzar en la tramitación de la megarreforma. (NP-ChatGPT-La Tercera)