El Ministerio de Justicia dio por finalizada este miércoles la denominada “Operación Cancerbero”, despliegue ejecutado por Gendarmería que permitió trasladar a más de 1.500 internos desde diferentes establecimientos penitenciarios del país hasta la cárcel La Laguna de Talca, recinto que funciona bajo un régimen de máxima y alta seguridad.
El Gobierno calificó como exitoso el procedimiento y destacó su magnitud, señalando que correspondió al mayor traslado simultáneo de población penal hacia un establecimiento de estas características realizado en el país.
La primera etapa del operativo se desarrolló el 13 de agosto y contempló el desplazamiento de 690 internos hacia el recinto ubicado en la Región del Maule. Para concretar el procedimiento se desplegaron 50 vehículos, entre carros blindados, buses de transporte y medios aéreos destinados a labores de seguridad y apoyo.
Los internos fueron trasladados en tres caravanas desde establecimientos de Santiago, Cauquenes y la antigua cárcel de Talca. Entre ellos se encontraban nueve líderes vinculados al crimen organizado que permanecían recluidos en el Recinto Penitenciario Especial de Alta Seguridad (REPAS), en la capital.
Como preparación para esa primera jornada, Gendarmería había desarrollado previamente otros operativos destinados a trasladar hasta Santiago a internos de alta peligrosidad que se encontraban recluidos en establecimientos penitenciarios de la zona norte del país.
El ministro de Justicia, Fernando Rabat, felicitó a Gendarmería por la ejecución de la Operación Cancerbero y destacó la preparación, coordinación y profesionalismo demostrados por las autoridades y funcionarios que participaron en el despliegue.
Rabat vinculó además la puesta en marcha de la operación con las nuevas medidas destinadas a reforzar el control penitenciario. En ese contexto, señaló que tanto Cancerbero como la denominada Ley Antipelotazos entregan nuevas capacidades para enfrentar al crimen organizado y aumentar la seguridad dentro de las cárceles.
El subsecretario de Justicia, Luis Silva, indicó que el procedimiento forma parte de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) y coincidió con la entrada en vigencia de la Ley Antipelotazos, normativa que fortalece las sanciones relacionadas con el ingreso ilícito de objetos y otros elementos a establecimientos penitenciarios.
El poblamiento de La Laguna se realizó de manera gradual desde el 13 de agosto. Durante la primera jornada ingresaron 690 personas provenientes del REPAS, Santiago Sur, la cárcel de Cauquenes y el Complejo Penitenciario de Talca.
Dos días después, el 15 de agosto, otros 249 internos fueron trasladados hasta el establecimiento desde diferentes cárceles de la Región del Maule, entre ellas las ubicadas en Curicó, Talca y Parral.
Posteriormente se incorporaron otros grupos procedentes de establecimientos de Puente Alto, Santiago Sur, Cauquenes y Valparaíso. La fase final se concretó el 21 de agosto, cuando 200 internos provenientes de Santiago Sur y Rancagua fueron enviados al nuevo recinto penitenciario.
Tras completar los distintos traslados contemplados en la Operación Cancerbero, la cárcel La Laguna alcanzó una ocupación de 83,2%, con 1.931 internos. De acuerdo con los antecedentes entregados, el establecimiento mantiene 389 plazas disponibles.
El recinto aplica un régimen especial para internos sometidos a condiciones de alta seguridad. Entre sus disposiciones se encuentran las celdas individuales, un máximo de dos horas y 15 minutos de patio al día y la entrega de alimentación dentro de las propias celdas.
El sistema también establece visitas mediante locutorios y sin contacto físico, restricciones respecto de la cantidad y frecuencia de visitas y encomiendas, además de controles especiales durante los desplazamientos de los internos dentro del establecimiento.
A esas medidas se suma la ausencia de venusterios y el uso de vestimenta antiflama con colores diferenciados, entre otras disposiciones destinadas a reforzar la vigilancia y limitar las posibilidades de coordinación entre internos considerados de alta peligrosidad.
Con el término de la Operación Cancerbero, el Gobierno completa una de las principales etapas de poblamiento de La Laguna y apuesta por concentrar en instalaciones de mayor seguridad a internos vinculados al crimen organizado y a otros delitos de alta complejidad. (NP-ChatGPT-Emol)
