La intensa ola de calor que afecta a Europa continúa dejando registros históricos y consecuencias sanitarias. En Alemania, el municipio de Kubschütz registró durante la noche una temperatura mínima de 29,4 grados, la más alta medida en horario nocturno desde que existen registros, según informó el Servicio Meteorológico Alemán (DWD), aunque el dato aún deberá ser validado oficialmente.
El fenómeno se suma al récord absoluto de temperatura registrado el día anterior en la localidad de Drewitz, donde los termómetros alcanzaron los 41,5 grados. La cifra superó el máximo histórico anotado apenas un día antes en Saarbrücken, reflejando la intensidad de la actual ola de calor que afecta especialmente al este del país.
Las autoridades meteorológicas alemanas advirtieron que las altas temperaturas persistirán, con una sensación térmica extrema en gran parte del territorio debido a la escasa disminución del calor durante la noche y a los elevados niveles de humedad. Además, se pronosticaron tormentas para distintos sectores del país durante las próximas horas.
En Francia, la emergencia climática también ha tenido un importante impacto sanitario. Santé publique France informó que, desde el inicio de la ola de calor el pasado 24 de junio, se han registrado cerca de mil fallecimientos adicionales en comparación con los niveles habituales para este período, aunque las cifras aún son preliminares.
El organismo precisó que la mayor parte de las muertes corresponde a personas mayores de 65 años y advirtió un aumento cercano al 40% en los fallecimientos ocurridos en domicilios, situación que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias mientras continúan las altas temperaturas. (NP-ChatGPT-BioBio)
