Una indicación presentada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, durante la tramitación de la megarreforma terminó provocando el quiebre del acuerdo que el Gobierno había alcanzado con los senadores del PPD sobre la invariabilidad tributaria, obligando al Ejecutivo a desplegar gestiones para recomponer las confianzas.

El conflicto se originó luego de que Hacienda ingresara una propuesta para reducir el impuesto corporativo desde 23% a 22%, modificación que no formaba parte del entendimiento previamente alcanzado con los parlamentarios. La decisión fue interpretada por el PPD como un incumplimiento de los compromisos asumidos, dando por terminado el acuerdo político.

La situación generó preocupación en La Moneda, donde se estimó que el episodio podía afectar la credibilidad del Gobierno como interlocutor en futuras negociaciones. Aunque el Ejecutivo mantiene los votos necesarios para aprobar la megarreforma, el objetivo era conseguir un respaldo más amplio que otorgara mayor legitimidad política a la iniciativa.

Tras la controversia, el biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, asumió el liderazgo de las conversaciones con los senadores del PPD e impulsó el retiro de la indicación cuestionada. Sin embargo, los parlamentarios mantuvieron sus reparos y algunos condicionaron la posibilidad de retomar el diálogo a la incorporación de una rebaja al impuesto específico a los combustibles.

Pese al quiebre político, la Comisión de Hacienda del Senado aprobó la indicación sobre invariabilidad tributaria acordada originalmente con el PPD. Asimismo, el Gobierno estima que cuenta con los votos suficientes para que el proyecto sea aprobado en la Sala del Senado.

En el Ejecutivo, algunos personeros consideran que el episodio se suma a otros desencuentros protagonizados por el ministro Quiroz durante la actual administración. Entre ellos recuerdan las diferencias surgidas durante la tramitación del proyecto para contener el alza de los combustibles, cuando el diseño original afectaba a las pequeñas y medianas empresas y debió ser corregido tras negociaciones encabezadas por Claudio Alvarado.

Otro antecedente ocurrió durante la presentación de la megarreforma, cuando declaraciones de Quiroz sobre una eventual limitación a la gratuidad universitaria generaron diferencias con otros integrantes del comité político, quienes posteriormente confirmaron que esa medida no sería incluida en el proyecto.

Las discrepancias también se han extendido al interior del gabinete. En meses anteriores, el ministro de Vivienda, Iván Poduje, manifestó públicamente diferencias con Hacienda por las restricciones presupuestarias, señalando que el Presidente era su única autoridad superior y atribuyendo a Quiroz una postura excesivamente restrictiva en materia de recursos.

Las críticas también alcanzaron a dirigentes oficialistas. El presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, calificó el episodio como un traspié que fue corregido oportunamente, mientras que el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, sostuvo que lo importante era haber rectificado el error antes de que afectara la tramitación del proyecto.

Consultado por la controversia, el ministro Jorge Quiroz evitó realizar una autocrítica y afirmó que el objetivo central del Gobierno es aprobar la megarreforma para impulsar el crecimiento económico, restando importancia a las diferencias surgidas durante la negociación. Sus declaraciones fueron cuestionadas por sectores de la oposición, que calificaron sus dichos como una muestra de soberbia. (NP-ChatGPT-La Tercera)