Representantes del oficialismo salieron a defender al Gobierno luego de que el expresidente Gabriel Boric cuestionara la reforma constitucional de seguridad impulsada por la administración del Presidente José Antonio Kast, pese a las diferencias internas que existen en el sector sobre el contenido de la iniciativa.
Boric formuló sus críticas durante la presentación del libro “La Montaña Rusa”, del exministro de Hacienda Mario Marcel, donde manifestó sus reparos especialmente frente al nuevo estado de excepción constitucional de “seguridad pública” contemplado en el proyecto.
El exmandatario advirtió que la propuesta podría establecer restricciones a las libertades por un período prolongado y llamó a la oposición a manifestarse de manera clara y firme contra la iniciativa.
La reforma contempla facultades para que el Presidente de la República decrete un régimen excepcional ante una amenaza grave e inminente o una afectación grave de la seguridad pública. La extensión y los controles sobre esta herramienta se encuentran entre los principales puntos de controversia durante el inicio de su discusión política.
El presidente del Partido Republicano, senador Arturo Squella, respondió duramente a Boric y cuestionó su gestión en materia de seguridad. Además, recordó los indultos otorgados durante su administración a personas condenadas por delitos relacionados con hechos de violencia.
El jefe de la bancada de diputados republicanos, Benjamín Moreno, también emplazó al exmandatario a realizar una autocrítica sobre los resultados de su administración antes de cuestionar las medidas propuestas por el actual Ejecutivo.
Desde Renovación Nacional, el diputado Diego Schalper acusó a Boric de adoptar una posición de observador externo y sostuvo que, si mantiene diferencias con la reforma, debería canalizarlas mediante los parlamentarios del Frente Amplio y la presentación de indicaciones durante la tramitación legislativa.
Su compañero de bancada Mauro González cuestionó igualmente las críticas del expresidente y argumentó que durante su administración se profundizaron los problemas relacionados con delincuencia, crimen organizado y narcotráfico. El legislador llamó a concentrar el debate en entregar mayores herramientas a las instituciones encargadas de la seguridad.
Desde la UDI, el diputado Eduardo Cretton reconoció que pueden existir reparos legítimos sobre los alcances de la reforma, pero consideró excesivo que las críticas deriven en cuestionamientos sobre las credenciales democráticas del actual Gobierno.
El senador Rojo Edwards (Ind-RN), en tanto, sostuvo que Boric carece de autoridad para cuestionar la política de seguridad del Ejecutivo debido a las decisiones adoptadas durante su mandato, entre ellas los indultos y sus antiguas propuestas de reforma a Carabineros.
Las respuestas se producen en momentos en que la reforma enfrenta cuestionamientos incluso dentro del oficialismo y de sectores aliados, especialmente por la duración del nuevo estado de excepción, las facultades presidenciales y los contrapesos institucionales contemplados en la iniciativa. (NP-ChatGPT-Emol)
