La creciente preocupación por la seguridad y la demanda de resultados más visibles en el combate a la delincuencia han llevado al oficialismo a depositar gran parte de sus expectativas en la gestión del ministro de Seguridad, Martín Arrau. En el Gobierno reconocen que la paciencia ciudadana comienza a agotarse y que los avances en esta materia serán determinantes para mejorar la evaluación de la administración del Presidente José Antonio Kast.
Parlamentarios oficialistas y dirigentes de los partidos que respaldan al Ejecutivo afirman que, durante sus recorridos por los distritos, reciben reiteradamente consultas sobre cuándo comenzarán a percibirse cambios concretos en materia de seguridad. Según comentan, parte del electorado espera un giro que permita reducir la sensación de inseguridad que persiste en numerosos barrios del país.
En ese contexto, algunos sectores han planteado la posibilidad de ampliar la participación de las Fuerzas Armadas en labores de orden público. Sin embargo, el Presidente Kast reiteró su rechazo a esa alternativa, argumentando que el despliegue militar en tareas policiales puede derivar en responsabilidades penales para los uniformados y que la solución debe centrarse en fortalecer a las policías y perfeccionar el marco legal vigente.
Las declaraciones del Mandatario generaron respuestas desde algunos alcaldes, entre ellos el jefe comunal de Independencia, Agustín Iglesias, quien sostuvo que la falta de preparación de las Fuerzas Armadas no constituye un argumento suficiente para descartar su participación en labores de seguridad.
Tras la salida de la exministra Trinidad Steinert, el Ejecutivo designó a Martín Arrau para encabezar una nueva etapa en el Ministerio de Seguridad. En el oficialismo existe una valoración positiva de su desempeño y distintas mediciones de opinión lo sitúan entre las autoridades mejor evaluadas del gabinete, condición que en La Moneda consideran un activo político para enfrentar una de las principales demandas ciudadanas.
Desde su llegada a la cartera, Arrau ha impulsado una estrategia orientada a acelerar la ejecución de medidas pendientes y aumentar la presencia operativa del ministerio. El plan contempla operativos policiales, fiscalizaciones, visitas a recintos penitenciarios, inspecciones en la frontera norte, controles vehiculares y reuniones con víctimas de delitos, además de una agenda permanente de actividades en terreno.
Según explican en el Ejecutivo, la estrategia busca fortalecer la coordinación con las policías en sectores de mayor complejidad y, al mismo tiempo, proyectar una imagen de cercanía y presencia permanente de la autoridad frente a los problemas de seguridad que afectan a la ciudadanía.
En Palacio sostienen que ese cambio de enfoque ya comienza a reflejarse en la percepción pública. Como ejemplo, citan la última edición del estudio Descifra-Gabinete de Kast, elaborado por Copesa y Artool, que muestra un respaldo mayoritario a las capacidades de Martín Arrau para enfrentar los desafíos de la cartera, contraste que mejora significativamente la evaluación obtenida por la administración anterior.
En el Gobierno reconocen que el éxito de la gestión dependerá en buena medida de los resultados que obtenga el Ministerio de Seguridad. Aunque destacan que la agenda económica liderada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, constituye uno de los pilares del programa gubernamental, admiten que la evolución de los indicadores de seguridad será determinante para recuperar la confianza ciudadana y fortalecer la aprobación del Ejecutivo. (NP-ChatGPT-La Tercera)
