El acelerado envejecimiento de la población chilena comienza a reflejarse con fuerza en el sistema previsional. En la última década, el número de personas pensionadas por vejez prácticamente se duplicó, pasando de poco más de 1,16 millones en junio de 2015 a 2,15 millones en igual mes de 2026, de acuerdo con cifras de la Superintendencia de Pensiones. Paralelamente, el ritmo de nuevos jubilados también se ha intensificado: mientras hace diez años se pensionaban en promedio 8 mil personas al mes, durante el primer semestre de este año esa cifra alcanzó las 16 mil mensuales.
Entre enero y junio de 2026 se registraron 98.831 nuevos pensionados, un 3,5% más que en igual período del año pasado y el segundo mayor registro histórico, solo superado por el excepcional incremento observado en 2022, cuando la pandemia y los retiros previsionales llevaron a muchas personas a postergar su jubilación y luego concentrar sus solicitudes en un corto período. Marzo fue el mes con mayor número de nuevas pensiones, con 17.540 casos.
Especialistas atribuyen este aumento no solo al envejecimiento de la población, sino también a los incentivos incorporados por la reforma previsional. Desde enero comenzaron a entregarse nuevos beneficios que exigen estar pensionado y tener al menos 65 años para acceder a ellos, lo que habría motivado a muchas personas a no postergar su retiro laboral.
Entre las nuevas prestaciones figura el Beneficio por Años Cotizados, que incrementa la pensión según el tiempo de cotizaciones acumuladas, y la Compensación por Diferencias de Expectativa de Vida, mecanismo que busca equiparar las pensiones de hombres y mujeres con iguales condiciones de edad, ahorro y composición familiar. Ambos instrumentos han incentivado especialmente a quienes cumplen los requisitos para pensionarse.
Otro factor que estaría influyendo es la próxima implementación de los fondos generacionales, que reemplazarán a partir de abril de 2027 al actual sistema de multifondos de las AFP. Algunos afiliados han optado por pensionarse antes de la entrada en vigencia del nuevo esquema, privilegiando alternativas como las rentas vitalicias bajo las reglas actuales.
Las cifras también muestran un cambio gradual en el comportamiento de las mujeres. Aunque la edad legal de jubilación continúa fijada en 60 años, la edad promedio efectiva para pensionarse aumentó a 62,4 años en abril, el nivel más alto registrado hasta ahora. El incremento responde, en parte, al incentivo que representa acceder a la compensación establecida por la reforma previsional al cumplir los 65 años.
El escenario reabre el debate sobre la edad de jubilación en Chile. Mientras la expectativa de vida continúa aumentando, el país mantiene las edades legales definidas hace más de cuatro décadas: 60 años para las mujeres y 65 para los hombres. Actualmente, las mujeres deben financiar sus pensiones por cerca de 31 años en promedio, mientras que los hombres lo hacen durante aproximadamente 22 años, una realidad que sigue presionando la sostenibilidad y suficiencia del sistema previsional. (NP-ChatGPT-La Tercera)
