Una nueva legislación sobre el uso de agua de mar y desalinización podría impulsar las inversiones del sector minero al simplificar la tramitación de permisos y reducir los plazos para desarrollar este tipo de proyectos. La medida cobra relevancia considerando que, según las proyecciones de Cochilco, dos tercios del agua utilizada por la minería en 2034 provendrán del mar.
La Ley N.º 21.813 establece un nuevo marco regulatorio para el desarrollo de iniciativas de desalinización, reemplazando un sistema que hasta ahora dependía de diversos permisos sectoriales, concesiones marítimas, procesos de evaluación ambiental y acuerdos con propietarios de terrenos.
El director ejecutivo de GEM Mining Consulting, Juan Ignacio Guzmán, señaló que la normativa entrega mayor certeza jurídica al crear una concesión especial para estos proyectos y ordenar un proceso que anteriormente resultaba complejo y fragmentado.
Entre sus principales disposiciones, la ley reconoce servidumbres para plantas desaladoras, ductos, sistemas de descarga de salmuera e infraestructura eléctrica. Asimismo, autoriza la instalación de estas obras en zonas rurales y permite tramitar la concesión de manera paralela al proceso del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), lo que podría agilizar el desarrollo de nuevas inversiones.
Especialistas estiman que la correcta implementación de la normativa será clave para concretar los beneficios esperados y facilitar el avance de proyectos que buscan asegurar el abastecimiento hídrico de la industria minera mediante el uso de agua de mar. (NP-ChatGPT-Emol)
