El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó que su gobierno mantiene diferencias con el plan impulsado por Estados Unidos para poner término a la guerra en la Franja de Gaza. La propuesta, anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump, contempla el desarme del movimiento islamista Hamás, la desmilitarización del enclave y una retirada gradual de las fuerzas israelíes.

Netanyahu explicó que el borrador presentado por la administración estadounidense no corresponde a la posición oficial de Israel y aseguró que su gobierno ya remitió observaciones y modificaciones. No obstante, señaló que existen conversaciones en marcha para evaluar la viabilidad del acuerdo y las condiciones necesarias para su implementación.

El mandatario israelí indicó que recibió garantías de que el retiro de las tropas desplegadas en Gaza solo se concretaría una vez que Hamás complete su proceso de desarme. Según sostuvo, ese punto constituye una condición fundamental para avanzar en cualquier entendimiento que permita poner fin al conflicto.

Horas después del anuncio realizado por Washington, Hamás manifestó su disposición a aceptar el plan, aunque condicionó el desarme al cumplimiento íntegro del acuerdo y a la retirada efectiva de las fuerzas israelíes del territorio palestino. La organización, que gobierna la Franja de Gaza desde 2007, ha insistido en que cualquier solución debe contemplar garantías internacionales y el cese definitivo de las operaciones militares.

El plan también considera el despliegue de una fuerza internacional de mantenimiento de la paz para contribuir a la seguridad durante la transición, facilitar la distribución de ayuda humanitaria y apoyar la reconstrucción de Gaza, una vez concluida la fase principal del conflicto.

En el ámbito interno, Netanyahu enfrenta una creciente presión de los sectores más conservadores de su coalición de gobierno. Los ministros Betsalel Smotrich y Orith Struk solicitaron revisar nuevamente la propuesta al considerar que el texto final difiere de los lineamientos discutidos previamente por el gabinete de seguridad y advirtieron que un retiro anticipado podría comprometer los objetivos militares de Israel.

La discusión coincide con el inicio de la campaña para las elecciones legislativas previstas para el 27 de octubre, en un escenario donde el liderazgo de Netanyahu también enfrenta presiones dentro de su partido, el Likud. Analistas políticos israelíes sostienen que parte de la resistencia al acuerdo responde a factores electorales y a la necesidad del primer ministro de mantener el respaldo de sus socios de coalición.

Diversos observadores estiman que el respaldo de Estados Unidos resulta clave para el futuro del plan, especialmente considerando el creciente aislamiento diplomático que enfrenta Israel por la prolongación de la guerra y la situación humanitaria en Gaza. En ese contexto, medios israelíes informaron que las Fuerzas de Defensa de Israel habrían endurecido los protocolos para autorizar ataques selectivos en la Franja, permitiéndolos únicamente con aprobación del jefe del Estado Mayor, salvo en situaciones de amenaza inmediata.

La guerra comenzó tras el ataque de Hamás contra territorio israelí el 7 de octubre de 2023 y ha derivado en uno de los conflictos más devastadores de la región en las últimas décadas. Organismos internacionales continúan advirtiendo sobre la grave crisis humanitaria que afecta a la población de Gaza, mientras los esfuerzos diplomáticos buscan alcanzar un acuerdo que permita el cese de las hostilidades y la liberación de los rehenes que permanecen en poder de Hamás.

AUTORIDADES DE GAZA CIFRAN EN MÁS DE 73 MIL LOS MUERTOS DESDE INICIOS DE LA GUERRA CON ISRAEL

Las autoridades sanitarias de la Franja de Gaza informaron que el número de fallecidos desde el inicio de la ofensiva militar israelí asciende a 73.381 personas, mientras que los heridos superan los 174.200. Las cifras corresponden al balance oficial entregado por el Ministerio de Salud del enclave palestino, administrado por Hamás.

De acuerdo con el reporte, durante las últimas 24 horas al menos cuatro palestinos murieron producto de operaciones militares israelíes. No obstante, las autoridades locales advirtieron que el número de víctimas podría ser mayor debido a que continúan existiendo cuerpos atrapados bajo los escombros de edificios destruidos o en sectores a los que los equipos de rescate no han podido acceder por las condiciones de seguridad.

Pese al acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Israel y Hamás el 11 de octubre de 2025, en el marco de una propuesta impulsada por Estados Unidos, las autoridades gazatíes sostienen que las operaciones militares no han cesado completamente. Según el mismo balance, desde la entrada en vigor del acuerdo han fallecido 1.254 personas y otras 4.121 han resultado heridas en distintos incidentes registrados en la Franja.

Uno de los episodios más impactantes de los últimos días ocurrió en Ciudad de Gaza, donde miles de personas participaron en el funeral de 112 integrantes de una misma familia cuyos restos fueron recuperados desde las ruinas de viviendas destruidas en el barrio de Al Sabra, en el sur del enclave. Representantes del clan Abu Sharia señalaron que, desde el inicio del conflicto en octubre de 2023, un total de 308 miembros de esa familia han perdido la vida a causa de los bombardeos.

La guerra comenzó tras el ataque perpetrado por Hamás y otras milicias palestinas contra el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, que dejó alrededor de 1.200 muertos y cientos de personas secuestradas, según cifras de las autoridades israelíes. En respuesta, Israel lanzó una ofensiva militar de gran escala sobre la Franja de Gaza con el objetivo declarado de desmantelar la estructura militar y política de Hamás y lograr la liberación de los rehenes.

Desde entonces, organismos internacionales como Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité Internacional de la Cruz Roja han advertido sobre el grave deterioro de la situación humanitaria en Gaza. Las agencias humanitarias alertan sobre la destrucción de infraestructura sanitaria, la escasez de alimentos, agua potable, medicamentos y combustible, así como el desplazamiento de gran parte de la población del enclave.

Las cifras de víctimas difundidas por el Ministerio de Salud de Gaza son utilizadas habitualmente por organismos internacionales como referencia para evaluar el impacto humanitario del conflicto, aunque Israel ha cuestionado en diversas ocasiones la metodología empleada para su elaboración debido a que la cartera sanitaria depende de la administración de Hamás. Por su parte, Naciones Unidas ha señalado que, si bien no puede verificar individualmente cada caso en tiempo real, considera que los balances generales reflejan la magnitud de la crisis humanitaria que enfrenta la población civil.

Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos liderados por Estados Unidos, Catar y Egipto para consolidar un cese definitivo de las hostilidades, las negociaciones siguen enfrentando diferencias respecto al desarme de Hamás, la retirada gradual de las fuerzas israelíes y el futuro gobierno de la Franja de Gaza.(NP-ChatGPT-Emol-Agencias-La Tercera)