La NASA informó que el avión experimental X-59 logró superar por primera vez la velocidad del sonido, marcando un avance clave en el desarrollo de aeronaves capaces de realizar vuelos comerciales supersónicos sin producir el tradicional estampido sónico.

La prueba se realizó en la Base de la Fuerza Aérea Edwards, en California, donde la aeronave completó un vuelo de 81 minutos. Durante la misión alcanzó una velocidad máxima cercana a los 1.147 kilómetros por hora y una altitud de 13.228 metros, según detalló la agencia espacial estadounidense.

El vuelo fue pilotado por el experimentado piloto de pruebas de la NASA, Jim “Clue” Less. Durante la operación, los equipos técnicos evaluaron el comportamiento de la aeronave tanto en velocidades subsónicas como supersónicas, con el objetivo de verificar su desempeño en distintas condiciones de vuelo.

El X-59 forma parte de un programa destinado a desarrollar tecnología que permita recuperar los vuelos comerciales supersónicos sobre zonas habitadas. Uno de los principales desafíos históricos para este tipo de transporte ha sido el fuerte estampido sónico que se produce al romper la barrera del sonido, fenómeno que llevó a numerosos países a restringir o prohibir este tipo de operaciones aéreas.

El problema fue uno de los factores que contribuyeron al retiro del Concorde, el emblemático avión supersónico que operó entre 1976 y 2003 conectando ciudades como Londres y París con Nueva York en poco más de tres horas.

La NASA explicó que el estampido sónico se genera por la compresión de las ondas sonoras cuando una aeronave supera la velocidad del sonido. Para evitar este efecto, el X-59 incorpora un diseño especialmente desarrollado para dispersar dichas ondas antes de que se concentren y produzcan el característico estruendo.

Entre las innovaciones más destacadas figura una nariz extremadamente alargada, que representa aproximadamente un tercio de la longitud total del avión, además de una configuración especial del motor ubicado sobre la parte superior del fuselaje. Estas características permiten reducir significativamente el impacto acústico generado durante el vuelo supersónico.

La agencia espacial señaló que el primer vuelo del X-59 se realizó en octubre del año pasado y que las pruebas continuarán durante los próximos meses. El objetivo es demostrar plenamente las capacidades de vuelo supersónico silencioso antes de finalizar el año.

Asimismo, la NASA adelantó que uno de los próximos desafíos será llevar la aeronave hasta una velocidad cercana a Mach 1,4, equivalente a entre 1.500 y 1.700 kilómetros por hora. Para monitorear el comportamiento acústico de la prueba más reciente, un avión F-15 de la agencia acompañó el vuelo y recopiló información sobre las ondas sonoras generadas por el X-59.(NP-ChatGPT-Cooperativa-Agencias)