La Organización de las Naciones Unidas presentó este miércoles en La Habana un Plan de Acción Ampliado diseñado para mitigar la severa escasez energética que afecta a la isla y los daños colaterales en servicios críticos. La iniciativa busca asegurar asistencia humanitaria para dos millones de personas en 63 municipios, enfocándose en sectores como salud, seguridad alimentaria, educación y saneamiento. El organismo internacional alertó sobre el efecto multiplicador de la crisis, que ha provocado el aplazamiento de cirugías, interrupciones en calendarios de vacunación y dificultades en el suministro de medicamentos esenciales.
IMPACTO DEL BLOQUEO PETROLERO Y SECUELAS CLIMÁTICAS
El coordinador residente de la ONU en Cuba, Francisco Pichón, identificó la disponibilidad de combustible como un factor imperativo para la viabilidad de este plan. La crisis de hidrocarburos se ha agudizado tras el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos a principios de año y el cese del suministro proveniente de Venezuela, derivado de la reciente intervención militar estadounidense en dicho país. Estas limitaciones logísticas dificultan el transporte de suministros básicos y el bombeo de agua potable, agravando la vulnerabilidad de la población civil en ocho provincias del territorio cubano.
Además de la emergencia energética, el plan da continuidad a la respuesta por los estragos del huracán Melissa, que en octubre pasado dejó cuantiosos daños en la zona oriental de la isla. La OCHA remarcó la urgencia de una coordinación eficiente de recursos para superar las restricciones operativas actuales, estableciendo un modelo de trazabilidad para el uso del combustible disponible. La prioridad de la ONU será focalizar la ayuda en las comunidades más críticas, garantizando que los servicios básicos no colapsen ante la falta de suministros energéticos y el complejo escenario geopolítico regional. (NP-Gemini-Emol-Agencias)
