Una profunda controversia se originó en la capital de la Región del Biobío luego de que el municipio ordenara el cierre inmediato de la muestra colectiva “Sismografía del cuerpo”, instalada en la sala municipal Punto de Cultura. La decisión fue adoptada tras constatar que la exhibición incluía elementos de contenido sexual explícito, simbología religiosa intervenida y una polémica representación pictórica de Camila Polizzi, imputada en el marco del Caso Convenios.
Desde la administración municipal, encabezada por Boris Negrete, justificaron la suspensión argumentando que el recinto es de libre acceso y representaba un riesgo para los menores de edad que circulan por el lugar. La autoridad comunal calificó parte del material expuesto no como una manifestación artística, sino como una ofensa directa y una transgresión a la dignidad de las personas, anunciando además un sumario administrativo para determinar responsabilidades internas.
Uno de los puntos centrales del conflicto fue la obra “Máquina de Guerra” de Luis Almendra, la cual retrata de forma alegórica a Polizzi bajo una mirada irónica sobre el poder. A esto se sumaron instalaciones que utilizaban juguetes sexuales en estructuras que simulaban templos religiosos, lo que terminó por detonar la acción de clausura por parte de los funcionarios municipales ante lo que consideraron un engaño en la descripción original de la muestra.
La situación derivó en un tenso enfrentamiento entre los artistas y el personal del municipio, donde los exponentes denunciaron un acto de censura y falta de canales de diálogo. Mientras los organizadores defendieron el derecho a la libre expresión y la profanación de símbolos oficiales como herramienta creativa, la municipalidad reafirmó su postura de resguardar el sentido común y el cumplimiento de los reglamentos en espacios de financiamiento público. (NP-Gemini-Emol)
