Tras la confirmación de la rectora Rosa Devés de no postular a un nuevo período para el ciclo 2026-2030, la Universidad de Chile ha iniciado el proceso para definir a su sucesor. Hasta el momento, cuatro nombres de alto perfil académico se perfilan como los principales aspirantes para dirigir la Casa de Bello, destacando visiones que oscilan entre la continuidad del proyecto actual y críticas a la pérdida de autonomía institucional frente al Estado.
El decano de la Facultad de Derecho, Pablo Ruiz-Tagle, oficializará este mes su candidatura bajo una postura crítica a la gestión vigente. El académico sostiene que la universidad ha perdido protagonismo propio, mimetizándose con las directrices del Ministerio de Educación. Su propuesta se centra en recuperar la independencia de la institución, dignificar la labor docente y orientar la investigación hacia los grandes problemas nacionales mediante la colaboración con fondos internacionales y el sector privado.
Por otro lado, la prorrectora Alejandra Mizala representa la línea de continuidad de la administración de Devés. Al anunciar su renuncia al cargo actual para competir en las elecciones, la economista enfatizó que su proyecto busca fortalecer lo construido en los últimos años sin “partir de cero”. Mizala cuenta con un respaldo transversal de diversas unidades académicas y propone una conducción que planifique cambios estratégicos frente a un entorno global cada vez más exigente.
A estos nombres se suman las figuras de Sergio Lavandero, Premio Nacional de Ciencias Naturales 2022, y Francisco Martínez, decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas. Aunque Lavandero fue uno de los primeros en movilizar apoyos de manera informal, aún no ha oficializado su postulación. Por su parte, Martínez aporta una vasta experiencia académica y administrativa, habiendo liderado la División de Educación Superior durante la implementación de la gratuidad en el país. (NP-Gemini-Emol)
