En medio de la discusión del Proyecto de Ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico, surgió una diferencia de énfasis entre dos ministros del Ejecutivo respecto del rol que jugará la rebaja del impuesto corporativo dentro de la reforma.
El 11 de abril, el titular de la Segpres, José García (RN), afirmó que “la rebaja del impuesto corporativo es irrenunciable y la reforma es clave para el éxito del Presidente Kast y su gobierno”, frase que generó incomodidad en La Moneda por interpretarse como una presión política adicional sobre el trámite legislativo.
Una semana más tarde, en entrevista con El Mercurio, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, matizó esa visión. Consultado sobre si el Ejecutivo “se juega su destino” con la reforma, respondió que “el Gobierno no se juega su éxito con este proyecto”, aunque reconoció que se trata de una iniciativa relevante para el crecimiento. Añadió que el Ejecutivo está preparado para avanzar “con o sin” la aprobación de la reforma.
García fue consultado por esta diferencia de tono y sostuvo que interpreta las palabras de Quiroz como una señal de que “la acción de Gobierno no se agota con este proyecto”. Recordó que existen otros desafíos simultáneos, como la reconstrucción, la reducción de listas de espera, la violencia escolar y la seguridad pública.
REACTIVACIÓN Y DEBATE ECONÓMICO
Las proyecciones de Quiroz sobre la reactivación económica también generaron debate entre economistas. En la misma entrevista, el ministro señaló que la recuperación “se va a sentir a fines de este año o comienzos del próximo”, en el marco del proyecto de Reconstrucción Nacional. Sus declaraciones motivaron análisis de especialistas como Klaus Schmidt-Hebbel, Andrea Repetto, Cecilia Cifuentes y Sergio Lehmann, quienes evaluaron la posibilidad de “brotes verdes” y los factores que podrían influir en el crecimiento.
Desde el oficialismo, parlamentarios y dirigentes se alinearon con Quiroz, afirmando que el éxito del Gobierno no depende exclusivamente del proyecto de reconstrucción y que la rebaja del impuesto corporativo debe discutirse sin convertirla en una condición política. (NP-Copilot-El Mercurio)
