La crisis interna en el Partido Comunista (PC) ha llegado a un punto de no retorno tras la filtración de una dura carta enviada por los ministros Camila Vallejo, Jaime Gajardo y Nicolás Cataldo a la dirección y al Tribunal Supremo de la colectividad. En el documento, los secretarios de Estado denuncian que el exalcalde de Recoleta, Daniel Jadue —quien cumple arresto domiciliario por el caso Farmacias Populares—, ha sobrepasado todos los límites al acusarlos de ser «parte de una persecución» en su contra y de montar un operativo judicial para mantenerlo preso.

Los ministros sostienen que la actitud de Jadue no es un hecho aislado, sino una «campaña persistente de deslegitimación» que ha transformado al otrora abanderado presidencial en una «oposición dañina» desde dentro de las filas oficialistas. Según la misiva, Jadue ha adoptado un liderazgo caudillista que fomenta la división y utiliza calumnias para atacar a quienes desempeñan roles en el Gobierno. Los firmantes enfatizan que su presencia en el gabinete es una decisión institucional del partido que el exalcalde está desconociendo flagrantemente.

La molestia de los ministros también radica en cómo estas declaraciones han afectado la cohesión del partido y la imagen del Ejecutivo. Vallejo, en particular, habría sido blanco de burlas por parte de Jadue debido a sus posturas sobre la crisis en Venezuela, lo que los ministros califican como una ofensa al trabajo parlamentario y social del PC. La carta revela que, tras intentar sin éxito obtener disculpas públicas a través de la dirigencia, los ministros han decidido solicitar formalmente que el Tribunal Supremo adopte medidas disciplinarias inmediatas para resguardar la «fraternidad militante».

Esta fractura interna se produce en un momento de máxima vulnerabilidad para el oficialismo, que ya enfrenta el quiebre con el Socialismo Democrático y la derrota electoral frente a la derecha. El texto concluye advirtiendo que ignorar el comportamiento de Jadue tendrá consecuencias devastadoras para el futuro del partido, subrayando que la «unidad del progresismo» está en riesgo debido a los constantes ataques personales que han convertido a compañeros de militancia en enemigos políticos. (NP-Gemini-Bio Bio)