La ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, aseguró que la agenda social se convertirá en uno de los principales focos de la segunda etapa del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, enfatizando que el objetivo es entregar mayores oportunidades a las familias para concretar sus proyectos de vida.
La secretaria de Estado, socióloga y magíster de la Pontificia Universidad Católica, ha acompañado al Mandatario desde los inicios de su proyecto político y es considerada una de las figuras de mayor confianza dentro del Ejecutivo. Tras la reciente Cuenta Pública, quedó a cargo de varias de las iniciativas sociales prioritarias anunciadas por el Gobierno.
Wulf sostuvo que la administración busca enviar señales claras a las familias chilenas respecto del respaldo que pretende brindarles, especialmente en ámbitos vinculados al desarrollo personal, la estabilidad económica y la formación de nuevos hogares.
Uno de los aspectos que la ministra destacó fue la preocupación por la disminución de la natalidad en el país. Según planteó, existe una situación de injusticia para aquellas familias que desean tener hijos, pero enfrentan dificultades económicas o sociales que limitan esa posibilidad.
En ese contexto, reafirmó su compromiso con la implementación de políticas que faciliten la maternidad y la paternidad, promoviendo condiciones que permitan a más personas formar familias y desarrollar sus proyectos de vida en mejores condiciones.
La autoridad vinculó esta preocupación con uno de los principales anuncios realizados durante la Cuenta Pública presidencial: el denominado Plan Chile Renace. La iniciativa busca enfrentar la sostenida caída de los nacimientos y promover medidas orientadas a revertir las tendencias demográficas que afectan al país.
Desde el Ejecutivo advierten que el envejecimiento de la población y la disminución de la tasa de natalidad representan desafíos de largo plazo para el desarrollo económico y social de Chile, razón por la cual el fortalecimiento de las políticas familiares se ha convertido en una prioridad gubernamental.
La ministra señaló que el enfoque de esta nueva etapa apunta a combinar crecimiento económico con apoyo social, poniendo especial atención en las necesidades de las familias, la infancia y las oportunidades de desarrollo para las nuevas generaciones.
En el Gobierno sostienen que la agenda social complementará las prioridades ya instaladas en materias de seguridad y reactivación económica, configurando un conjunto de políticas destinadas a fortalecer la calidad de vida de los hogares chilenos.
Con ello, el Ejecutivo busca posicionar las políticas familiares y demográficas como uno de los pilares de su gestión durante los próximos años, en un contexto marcado por los cambios en la estructura poblacional y los desafíos asociados al envejecimiento de la sociedad. (NP-ChatGPT-El Mercurio)
