La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, admitió que ha enfrentado cuestionamientos en sus primeras semanas al frente de la cartera, en un contexto marcado por altas expectativas ciudadanas en materia de seguridad. La autoridad aseguró que, pese a las críticas, el Ejecutivo se encuentra implementando una estrategia y comprometió avances hacia fines de año.
El desafío se enmarca en los compromisos del Gobierno encabezado por José Antonio Kast, que planteó una agenda ambiciosa contra la delincuencia. Sin embargo, la percepción pública apunta a una respuesta aún insuficiente. Frente a ello, Steinert sostuvo que existe un plan estructurado en distintos ejes, entre ellos el control territorial y el combate al crimen organizado mediante operativos coordinados entre distintas instituciones.
La ministra destacó que la estrategia incluye un trabajo conjunto entre Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones de Chile, además de otros organismos del Estado. Según explicó, el objetivo es abordar el fenómeno delictual de manera integral, incorporando acciones que van más allá de las detenciones, como incautaciones y recuperación de espacios.
En relación con los resultados, la secretaria de Estado advirtió que estos no serán inmediatos y que experiencias previas indican que las mejoras en indicadores como homicidios pueden tardar años en consolidarse. No obstante, estimó que hacia fin de año podrían observarse avances, aunque subrayó que la percepción de inseguridad no depende únicamente de las cifras.
Steinert también reconoció falencias en la comunicación de las medidas adoptadas, señalando que uno de los errores ha sido no transmitir adecuadamente las acciones del Gobierno. En ese sentido, enfatizó la importancia de mejorar la difusión de operativos, acuerdos internacionales y reformas legales en curso.
En el ámbito legislativo, defendió el ritmo de envío de proyectos, indicando que estos requieren un trabajo técnico riguroso. Entre las iniciativas mencionó modificaciones en materia penal y medidas orientadas a fortalecer la labor policial y la persecución del delito. Asimismo, planteó la necesidad de evitar la aplicación de penas mínimas en ciertos delitos, más que aumentar las sanciones de forma generalizada.
Finalmente, la ministra abordó las críticas por la falta de resultados en expulsiones de migrantes en situación irregular, aclarando que su cartera cumple funciones previas al proceso y que la ejecución final depende de otros organismos. Pese a las dificultades iniciales, aseguró que mantiene coordinación con las policías y respaldo del Ejecutivo, reafirmando que el trabajo continúa en desarrollo. (NP-ChatGPT-La Tercera)
