La ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, ofreció disculpas al Colegio de Profesores luego de la controversia generada por sus declaraciones sobre las oportunidades laborales que podrían tener los docentes en un escenario marcado por el avance de la inteligencia artificial.
La polémica surgió después de la participación de Lincolao en el podcast Cómo te lo explico, de La Tercera, donde afirmó que “los profesores también tienen mucha oportunidad de convertirse en vendedores o servicio al cliente”.
Las palabras provocaron cuestionamientos por una eventual desvalorización de la profesión docente. Ante las críticas, la secretaria de Estado se comunicó telefónicamente con la dirigencia del Colegio de Profesores y posteriormente envió una carta a su presidente nacional, Mario Aguilar, documento que el gremio difundió este lunes.
“Deseo reiterar mis disculpas por las palabras que utilicé al referirme a las oportunidades profesionales de los profesores frente a la transformación que está generando la inteligencia artificial. Me expresé mal”, reconoció la ministra.
Lincolao afirmó que comprende que sus declaraciones pudieron interpretarse como una desvalorización de la docencia y aseguró que esa lectura no representa su pensamiento.
La ministra, quien se formó inicialmente como licenciada en Castellano y Filosofía en la Universidad de La Serena, recordó además que es profesora y proviene de una familia de docentes.
Según explicó, su intención era destacar que las competencias desarrolladas por los profesores —como pensamiento crítico, comunicación, empatía, enseñanza y capacidad para explicar conceptos complejos— pueden ser especialmente relevantes frente a las transformaciones laborales provocadas por la inteligencia artificial.
En ese contexto situó dos perfiles profesionales de la industria tecnológica: Customer Success Manager y Enterprise Software Sales. A juicio de Lincolao, profesores interesados en explorar nuevas trayectorias laborales podrían aprovechar sus competencias en este tipo de funciones especializadas.
La ministra reconoció que el problema estuvo en la manera en que tradujo esos conceptos durante la entrevista.
“Mi error fue traducir estos conceptos como servicio al cliente y vendedor, sin considerar que en Chile dichos términos suelen asociarse a funciones distintas y no reflejan adecuadamente el carácter profesional y especializado de los roles a los que me estaba refiriendo”, explicó.
Lincolao insistió en que buscaba destacar la versatilidad de las capacidades profesionales de los docentes y no sugerir que debieran abandonar las aulas ni menospreciar su profesión.
“Reconozco que las palabras que escogí transmitieron una idea distinta y lamento sinceramente ese error”, señaló.
La controversia representa un nuevo flanco comunicacional para la titular de Ciencia. En abril también generó discusión pública al afirmar en una entrevista radial que “uno de los mejores regalos que tuve fue haber sido pobre”. (NP-ChatGPT-La Tercera)
