El recorte fiscal impulsado por el Ejecutivo abrió un nuevo foco de tensión en el sistema de salud, luego de que la ministra May Chomali confirmara que el Ministerio de Salud será parte de la reducción presupuestaria del 3% instruida por el Presidente José Antonio Kast.

La controversia se intensificó cuando cinco organizaciones gremiales del sector acudieron al Palacio de La Moneda para solicitar formalmente que la cartera sea excluida del ajuste, advirtiendo sobre sus eventuales efectos en la red asistencial.

Dirigentes de Fenpruss, Fenasenf, Fenats, Confedeprus y Ancosalud presentaron una carta conjunta en la que alertaron que una reducción cercana a los 517 mil millones de pesos afectaría directamente a un sistema que atiende a más del 80% de la población.

Según plantearon, el recorte coincidiría con el inicio de la temporada de enfermedades respiratorias, lo que podría incrementar la presión sobre hospitales y centros de salud, deteriorar la capacidad de respuesta y agravar las listas de espera.

El presidente de Fenpruss, Rodrigo Rocha, cuestionó la medida y sostuvo que resulta contradictorio impulsar alertas sanitarias mientras se reducen recursos clave para el funcionamiento hospitalario.

En el ámbito político, el senador Juan Luis Castro llamó a la ministra a defender el presupuesto del sector frente a la Dirección de Presupuestos, señalando que históricamente los titulares de Salud han sostenido diferencias con ese organismo en la definición de recursos.

Pese a las críticas, la ministra Chomali ratificó que el ajuste está en marcha y explicó que el ministerio trabaja junto a la Dipres en la revisión de programas, evaluando su aporte efectivo a los pacientes.

Desde el oficialismo, el senador Sergio Gahona respaldó la medida y planteó la necesidad de mejorar la eficiencia del sistema antes de aumentar el gasto, apuntando a problemas como el uso de licencias médicas y la duplicidad de funciones.

En paralelo, persisten las dudas sobre la sostenibilidad financiera del sistema sanitario, ya que estimaciones advierten que los recursos disponibles permitirían mantener la red pública solo por un periodo acotado de 2026, lo que incrementa la preocupación ante la aplicación del recorte. (NP-ChatGPT-Bio Bio)