La ministra de Educación, María Paz Arzola, defendió la agenda impulsada por el Gobierno para reducir la carga administrativa en los establecimientos educacionales, iniciativa que contempla 19 medidas destinadas a simplificar exigencias y entregar mayor autonomía a los equipos directivos.

La secretaria de Estado explicó que el objetivo es disminuir aquellas tareas burocráticas que restan tiempo a las labores pedagógicas y formativas de directores y profesores, sin eliminar las obligaciones administrativas necesarias para el funcionamiento y fiscalización del sistema escolar.

En entrevista con 24 Horas, Arzola sostuvo que durante la última década se ha producido una tendencia a entregar a los establecimientos la responsabilidad de abordar distintos problemas que, en algunos casos, exceden sus funciones estrictamente educativas.

Según explicó, la incorporación de nuevas obligaciones mediante leyes, normas y protocolos también ha significado aumentar los mecanismos destinados a acreditar su cumplimiento, como formularios, verificaciones y otras evidencias administrativas.

La ministra planteó que esta situación ha obligado a los directores a dedicar una proporción creciente de su jornada a demostrar el cumplimiento de procedimientos, reduciendo el tiempo disponible para enfrentar directamente asuntos pedagógicos y de convivencia escolar.

Como ejemplo, señaló que frente a un conflicto entre estudiantes el énfasis debería estar en resolver la situación desde una perspectiva educativa y formativa, en lugar de convertir el cumplimiento del protocolo en el objetivo principal.

Arzola agregó que el exceso de procedimientos puede reflejar además una falta de confianza en el criterio profesional de directores y docentes, al limitar su capacidad para tomar decisiones frente a situaciones que se presentan dentro de las comunidades escolares.

Respecto de cómo se evaluará el impacto de las medidas, la titular del Mineduc sostuvo que la reducción de tareas administrativas de menor valor debería permitir recuperar espacios destinados a la enseñanza y favorecer tanto los resultados académicos como la formación integral y la convivencia escolar.

La ministra precisó que la agenda no busca terminar con toda la gestión administrativa de los establecimientos. El propósito, explicó, es revisar las exigencias existentes, simplificar procesos, eliminar duplicidades y mantener aquellos procedimientos que cumplen una función necesaria.

“Hay trabajo administrativo que tiene también un valor. Acá lo importante es sacar lo de bajo valor”, afirmó Arzola.

Las 19 medidas forman parte de la estrategia presentada por el Ministerio de Educación para entregar mayor autonomía a los equipos directivos y concentrar una mayor parte del trabajo de las comunidades escolares en los procesos de enseñanza y aprendizaje. (NP-ChatGPT-La Tercera)