El embargo de cuentas corrientes aplicado a JetSmart por el Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) generó preocupación en la industria aérea. La medida contempla la retención de $781 millones, equivalentes a 10.820 UTM, debido a multas impuestas a la compañía entre 2023 y 2025 por eventuales incumplimientos de la normativa migratoria.

Según informó Sermig, las sanciones están relacionadas con el traslado hacia Chile de pasajeros extranjeros que no disponían de la documentación exigida para ingresar al país. A ello se suman infracciones asociadas a la falta de entrega de los registros de pasajeros embarcados.

El caso provocó inquietud entre actores del sector aéreo, quienes, aunque han evitado pronunciarse públicamente sobre la situación particular de JetSmart, señalan que las fiscalizaciones vinculadas al cumplimiento de las normas migratorias constituyen un asunto complejo para las compañías que realizan vuelos internacionales.

Fuentes de la industria sostienen que las aerolíneas mantienen procedimientos de seguridad y mecanismos destinados a verificar la documentación de los viajeros. Estos controles buscan ajustarse a las disposiciones legales y migratorias vigentes en cada uno de los países donde operan.

Asimismo, explican que las multas relacionadas con problemas en la documentación de pasajeros no serían situaciones exclusivas de JetSmart. Este tipo de sanciones, aseguran, se registra de manera habitual y afecta transversalmente a las compañías aéreas, aunque los casos representarían una proporción reducida frente al volumen total de pasajeros transportados cada año. (NP-ChatGPT-Emol)