La expresidenta Michelle Bachelet participó este jueves en el primer debate oficial entre los candidatos a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), instancia realizada en la sede del organismo en Nueva York y transmitida en vivo a los Estados miembros.
En la actividad también intervinieron los aspirantes María Fernanda Espinosa, Rafael Grossi, Rebeca Grynspan, Carolyn Rodrigues-Birkett y Macky Sall, quienes presentaron sus principales propuestas para suceder al actual secretario general, António Guterres. El encuentro contempló exposiciones iniciales, una ronda de preguntas formuladas por los moderadores y mensajes de cierre, sin intercambios directos entre los postulantes.
Bachelet llegó al debate tras desarrollar una gira internacional destinada a reunir apoyos para su candidatura, la que cuenta con el patrocinio de Brasil y México, luego de que el Gobierno de Chile retirara su respaldo oficial. En las semanas previas sostuvo reuniones con autoridades de distintos países, incluidos integrantes no permanentes del Consejo de Seguridad.
Durante su intervención, la exmandataria planteó la necesidad de impulsar una reforma al sistema de Naciones Unidas, fortalecer el multilateralismo y consolidar la defensa de los derechos humanos. Asimismo, reconoció que el organismo enfrenta desafíos institucionales, aunque sostuvo que sigue siendo una herramienta indispensable para abordar los problemas globales y que debe continuar perfeccionando su funcionamiento.
La exjefa de Estado destacó su experiencia como Presidenta de Chile en dos períodos, además de su trayectoria como ministra de Salud y Defensa, y de sus responsabilidades al frente de ONU Mujeres y como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. A su juicio, esa experiencia la prepara para asumir la conducción del organismo y afirmó que ha llegado el momento de que una mujer ocupe el cargo de secretaria general.
Consultada sobre cómo mantendría su independencia frente a las presiones de los países más influyentes, Bachelet aseguró que durante su carrera ha privilegiado la autonomía en la toma de decisiones. Como ejemplo, recordó episodios en los que enfrentó presiones para modificar el trabajo de organismos que encabezó, afirmando que siempre optó por actuar conforme a sus responsabilidades institucionales. (NP-ChatGPT-La Tercera)

