Meta alcanzó un acuerdo por US$16.700 millones con una coalición de estados de Estados Unidos para poner término a un juicio en el que la compañía era acusada de diseñar Instagram y Facebook de manera que favoreciera comportamientos adictivos entre niños y adolescentes.
La empresa también enfrentaba acusaciones de haber minimizado ante el público los potenciales riesgos de sus plataformas y de recopilar ilegalmente información perteneciente a menores de 13 años.
El acuerdo contempla importantes modificaciones en el funcionamiento de Facebook e Instagram para los usuarios adolescentes y todavía deberá ser aprobado por un juez federal de Oakland, California.
El fiscal general de California, Rob Bonta, destacó que Meta aceptó implementar transformaciones destinadas a reducir los riesgos asociados al uso de sus plataformas entre menores. Según señaló, las medidas deberán traducirse en mayores niveles de protección y transparencia.
Entre los principales cambios se encuentra la imposición automática de restricciones nocturnas. Los adolescentes no podrán acceder a Facebook e Instagram entre las 00:00 y las 06:00 horas.
Meta también establecerá por defecto un máximo de dos horas diarias de uso acumulado de sus aplicaciones. Para el cálculo de ese límite no se considerará el tiempo destinado al envío de mensajes ni a la reproducción de videos de formato largo.
Las restricciones podrían aumentar en caso de que otras grandes plataformas adopten compromisos equivalentes. Si competidores como TikTok, YouTube o Snapchat establecen medidas similares, el bloqueo nocturno se extendería desde las 22:00 hasta las 07:00 horas.
En ese escenario, el límite de utilización también podría reducirse a 60 minutos diarios por aplicación, manteniendo un máximo acumulado de dos horas.
La implementación del acuerdo será supervisada durante 10 años por un auditor independiente que deberá ser seleccionado conjuntamente por Meta y los estados involucrados. El costo de ese proceso de fiscalización será asumido por la propia compañía.
Las nuevas medidas se conocen después de años de cuestionamientos de padres, especialistas y autoridades respecto de los efectos que las principales redes sociales pueden tener sobre niños y adolescentes. La discusión también ha impulsado en distintos países restricciones de edad para utilizar estas plataformas y limitaciones al uso de teléfonos celulares en establecimientos educacionales.
Meta, que reúne a más de 3.000 millones de usuarios a nivel mundial en sus distintas plataformas, enfrentaba la demanda de una coalición integrada por 29 estados estadounidenses. Las autoridades acusaban a la empresa de infringir normas federales y estatales relacionadas con la protección de menores.
En caso de perder el proceso judicial, la compañía se exponía a sanciones que podrían haber alcanzado aproximadamente los US$200.000 millones.
El acuerdo establece expresamente que su aceptación no representa una admisión de responsabilidad ni el reconocimiento de conductas indebidas por parte de Meta. La compañía ha rechazado de manera reiterada las acusaciones formuladas en su contra.
El pago de los US$16.700 millones se realizará mediante 10 cuotas anuales, según el calendario contemplado en el arreglo.
El entendimiento se alcanzó cuando el juicio ingresaba en su segunda semana y después de que el jefe de Instagram, Adam Mosseri, prestara declaración. El ejecutivo reconoció que la plataforma promovió nuevas herramientas de seguridad para adolescentes pese a que pruebas realizadas años antes habían mostrado bajos niveles de adopción.
El caso se suma a otros procesos judiciales relacionados con los efectos de las redes sociales sobre menores. Meta ya ha enfrentado decisiones adversas en casos desarrollados en Santa Fe, Nuevo México, y Los Ángeles, California, mientras continúan otros procedimientos promovidos por jóvenes que atribuyen a las plataformas problemas de adicción y el agravamiento de trastornos psicológicos y de conducta. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
