El mercado laboral en Chile continúa mostrando señales de fragilidad, según los últimos datos disponibles. La tasa de desempleo se ubicó en 8,3% durante el trimestre diciembre de 2025 a febrero de 2026, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, mientras que la creación de empleo alcanzó 94.760 nuevos puestos, lo que equivale a un crecimiento anual de 1,01%, el más bajo desde mediados de 2025.
Esta debilidad también se refleja en el Índice de Vacantes Laborales del Banco Central de Chile, que en marzo completó seis meses consecutivos de caídas anuales, con una contracción de 4,28%. El indicador se situó en 67,3 puntos, marcando el nivel más bajo para un mes de marzo desde 2024, mientras que el primer trimestre cerró con una disminución anual de 5,59%.
El índice, que mide el promedio de avisos de empleo publicados en portales web a nivel nacional, permite anticipar la evolución del mercado laboral formal. Su comportamiento suele estar alineado con los datos de empleo asalariado, aunque con cierto rezago debido al tiempo que tardan las vacantes en ser ocupadas.
Expertos coinciden en que la caída de las ofertas laborales refleja una débil demanda por empleo formal, especialmente en el sector privado. Entre los factores que explican esta situación se encuentran el bajo dinamismo de la economía, el aumento de los costos laborales —tanto salariales como no salariales— y la incertidumbre externa, lo que ha llevado a las empresas, en particular a las mipymes, a postergar decisiones de contratación.
Asimismo, se ha observado una disminución significativa en el empleo asalariado formal, con una contracción de más de 53 mil puestos en el sector privado y una caída cercana a 155 mil empleos en las mipymes, lo que refuerza el diagnóstico de debilidad estructural del mercado laboral.
De cara a 2026, los especialistas no anticipan una recuperación significativa. Proyectan que la tasa de desempleo se mantendrá sobre el 8% y advierten que cualquier mejora dependerá de factores como el impulso al crecimiento económico, eventuales reformas estructurales y la evolución del contexto internacional.
En este escenario, se espera que el mercado laboral continúe con un dinamismo limitado, con avances graduales más que un repunte sostenido en el corto plazo. (NP-ChtGPT-Pulso)
