En un análisis estratégico sobre el periodo de instalación del próximo gobierno, el sociólogo y analista político Alberto Mayol desmenuzó las primeras señales enviadas por el presidente electo, José Antonio Kast. Para Mayol, el líder de Republicanos ha decidido escribir el “prólogo” de su mandato durante este verano, intentando “volar antes de despegar”, un gesto que, aunque ambicioso, revela fracturas críticas en la estructura que sostendrá su administración a partir del 11 de marzo.
UN GABINETE DE “DOS VOCES” Y PIEZAS PRESTADAS
Según la evaluación de Mayol, el gabinete anunciado por Kast carece de un perfil claro y parece haber sido ensamblado por funcionalidad táctica más que por un proyecto político compartido. El analista identifica una disonancia estratégica en la conformación de los ministerios, donde conviven dos estilos que no parecen escucharse entre sí.
- El bloque técnico: En carteras económicas y de relaciones exteriores, predominan figuras “frías y pragmáticas”, perfiles ejecutivos orientados al equilibrio fiscal que buscan “no hacer olas”.
- El bloque simbólico: En ministerios como Justicia, Defensa y Mujer, se han designado nombres que, según Mayol, buscan “marcar, provocar y recordar”, elevando la tensión moral en áreas donde el gobierno tiene menos capacidad estructural para sostenerla.
“Se aprecia una diferencia clara entre las carteras asociadas a definiciones simbólicas y aquellas vinculadas a la gestión económica. Ambas dimensiones coexisten sin una continuidad evidente en términos de estilo o trayectoria”, sostiene Mayol.
Además, el autor destaca que este no es un gabinete orgánico del Partido Republicano, sino un “elenco prestado” que prescinde de sus mejores cuadros estratégicos, como Arturo Squella, lo que vuelve a la coalición frágil y carente de lealtades profundas.
EL ESCENARIO INTERNACIONAL: EL FIN DE LA INDULGENCIA
Para Mayol, la política exterior será, por primera vez en la posdictadura, más relevante que la propia política interna del Ministerio del Interior. El analista advierte que Kast asume en un mundo donde la geopolítica ha retornado como factor ordenador, reduciendo el margen de autonomía de Chile.
Mayol subraya que la estabilidad del país ya no se presume, sino que debe demostrarse ante una vigilancia internacional intensa. En este contexto, considera “incomprensible” la reciente gira de Kast por la región, calificándola de un “tanteo” con escaso espesor estratégico, a excepción de las visitas a Perú y El Salvador, que buscaron resolver flancos específicos como la crisis migratoria y la construcción de un relato de seguridad basado en el modelo de Bukele.
EL “SÍNDROME DE BORIC” Y EL MODELO ARCHIPIÉLAGO
Uno de los puntos más críticos del análisis de Mayol es el riesgo de que Kast repita los errores de diseño de coalición que marcaron al gobierno de Gabriel Boric. Mayol explica que, tras el agotamiento de la “teoría de los anillos” de Giorgio Jackson, el sistema político chileno ha derivado en lo que él denomina el modelo archipiélago.
Este modelo describe una organización donde la coalición no existe como un cuerpo integrado, sino como un conjunto de islas autónomas (partidos, facciones o redes) conectadas solo por necesidades tácticas.
| Característica | Modelo Archipiélago (Riesgo para Kast) |
| Coordinación | Inexistente; el gobierno actúa como mediador de sus propios partidos. |
| Lealtades | Coyunturales y basadas en intereses electorales de cada “isla”. |
| Costo Político | El Presidente asume el desgaste de arbitrar disputas internas. |
| Estrategia | Fragmentada; cada actor busca maximizar su posición individual. |
Mayol concluye que la exclusión de figuras como Johannes Kaiser, mientras se integran actores de Chile Vamos o sectores concertacionistas, da cuenta de un “descuidado diseño coalicional” que deja al poder expuesto, sin las mediaciones necesarias para estabilizarlo frente a las crisis que vendrán. (NP-Gemini-Bio Bio)
