El subsecretario del Interior, Máximo Pávez, buscó descomprimir las tensiones surgidas en el oficialismo luego de que parlamentarios republicanos y del Partido Nacional Libertario plantearan la posibilidad de presentar una acusación constitucional contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau.
La controversia se instaló luego de que Chile Vamos tomara distancia de la iniciativa impulsada por sectores de la derecha, decisión que provocó críticas desde el Partido Republicano. El diputado Agustín Romero incluso advirtió que quienes no apoyaran la ofensiva “tendrán que responder ante su electorado”, declaración que desde la UDI calificaron como “impropia”.
En medio de la polémica, dirigentes de Chile Vamos rechazaron el uso de expresiones como “derechita cobarde” y afirmaron que el actual escenario político exige mayor responsabilidad y madurez dentro del sector.
Consultado sobre estas diferencias, Pávez afirmó que “toda la derecha es valiente” y posteriormente señaló que el Gobierno mantiene una buena convivencia al interior de la coalición oficialista.
El subsecretario sostuvo que el Ejecutivo respeta plenamente las atribuciones de los parlamentarios y minimizó las diferencias políticas surgidas en torno a la acusación constitucional, asegurando que forman parte natural del debate legislativo y partidario.
Asimismo, enfatizó que el foco del Gobierno continúa puesto en avanzar en la aprobación de la megarreforma impulsada por el Ejecutivo, respaldar el programa presidencial y preparar la próxima Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast.
Pávez también descartó que exista una crisis política dentro de la coalición y aseguró que no hay “ningún daño que controlar” respecto de las discrepancias públicas entre partidos del sector.
Finalmente, el subsecretario tomó distancia de la etiqueta “derechita cobarde”, señalando que no comparte ese tipo de calificativos y que considera accesorio este debate frente a las prioridades legislativas y políticas del Gobierno. (NP-ChatGPT-Emol)
