Al menos 18 personas murieron y decenas resultaron heridas tras un ataque masivo lanzado por Rusia durante la madrugada contra distintas zonas de Ucrania, incluida la capital, Kiev. La ofensiva combinó cientos de drones y decenas de misiles balísticos, en uno de los bombardeos más intensos registrados en las últimas semanas.

De acuerdo con la Fuerza Aérea ucraniana, las fuerzas rusas dispararon 656 drones y 73 misiles balísticos. Las defensas antiaéreas lograron derribar 602 aeronaves no tripuladas y 40 misiles, aunque varios proyectiles alcanzaron objetivos en diferentes regiones del país.

En Kiev, las sirenas de alerta aérea sonaron durante horas antes de que una serie de explosiones sacudiera distintos sectores de la ciudad. Muchos habitantes buscaron refugio en estaciones de metro y espacios subterráneos mientras se desarrollaba el ataque. Las autoridades informaron la muerte de seis personas y al menos 66 heridos en la capital.

La ciudad de Dnipró, en el este de Ucrania, fue una de las más afectadas por los bombardeos. Según las autoridades locales, el ataque dejó al menos 12 fallecidos, entre ellos un menor de edad, además de decenas de lesionados.

En Odesa, al sur del país, una maternidad resultó alcanzada por los ataques. Las autoridades señalaron que en el recinto se encontraban recién nacidos y mujeres en trabajo de parto, aunque no se reportaron víctimas fatales en ese incidente.

El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó la operación militar y aseguró que estuvo dirigida contra instalaciones vinculadas al complejo militar-industrial ucraniano. Moscú sostuvo que la ofensiva fue ejecutada con armamento de alta precisión, incluidos misiles hipersónicos, y que respondió a acciones atribuidas al gobierno de Kiev.

Tras los bombardeos, el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sibiga, afirmó que los ataques reflejan las dificultades militares que enfrenta Rusia en el frente de combate. En tanto, el presidente Volodimir Zelenski volvió a solicitar apoyo adicional de sus aliados occidentales y pidió reforzar los sistemas de defensa aérea europeos.

El mandatario ucraniano insistió especialmente en la necesidad de recibir más misiles para los sistemas Patriot suministrados por Estados Unidos, argumentando que la magnitud de los ataques demuestra la importancia de fortalecer la capacidad defensiva del país frente a las ofensivas rusas.

La guerra entre Rusia y Ucrania, iniciada con la invasión a gran escala lanzada por Moscú en febrero de 2022, continúa generando un elevado costo humano y material, mientras ambas partes mantienen operaciones militares y ataques aéreos en distintos puntos del conflicto. (NP-ChatGPT-Emol Agencias)