El diseño del gabinete de José Antonio Kast entra en tierra derecha y el nombre de María Paz Arzola (39) se ha consolidado como la opción más sólida para liderar el Ministerio de Educación (Mineduc). Investigadora y coordinadora del Programa Social en el centro de estudios Libertad y Desarrollo (LyD), Arzola ha pasado de ser una asesora técnica de campaña a la “carta fuerte” del Presidente electo para encabezar una de las carteras más complejas de la próxima administración.
Ingeniera comercial con mención en Economía (UC) y poseedora de magísteres en Economía (UC) y Filosofía Política y Ética (UAI), Arzola ha dedicado más de una década al análisis de políticas públicas educativas, destacando por una visión crítica hacia las reformas estructurales de la última década.
“UNA DÉCADA PERDIDA”: SU DIAGNÓSTICO DEL SISTEMA
Recientemente, Arzola publicó el libro “Reprobado. Una década perdida en educación”, donde junto a otros expertos evalúa las reformas implementadas desde el segundo gobierno de Michelle Bachelet hasta la actualidad. Su diagnóstico es severo: considera que el fin de la selección, el copago y el lucro no cumplieron con los objetivos de calidad y equidad, sino que aumentaron la burocracia y debilitaron a los establecimientos de excelencia.
LOS EJES DE SU POSIBLE GESTIÓN
De confirmarse su llegada al Mineduc, se espera un giro radical en las prioridades de la cartera:
Mérito y Selección: Arzola es una defensora de que los liceos de excelencia puedan seleccionar al 100% de sus alumnos basándose en el mérito académico, argumentando que esto valora el esfuerzo y permite proyectos educativos con grupos homogéneos.
Fin del FES: Ha calificado el Proyecto de Ley de Financiamiento de la Educación Superior (FES) como una “amenaza para el Fisco” y ha señalado que no resuelve los problemas de fondo del CAE. Su postura sugiere que esta iniciativa no prosperará bajo su gestión.
Seguridad Escolar: Ante la crisis de violencia en los liceos, ha planteado que, si bien medidas como detectores de metales no son la solución definitiva, se han vuelto necesarias dado el nivel de deterioro de la convivencia.
Liceos Bicentenario: Se espera un fuerte reimpulso a este programa, revirtiendo el desinterés que, a su juicio, mostró la administración de Gabriel Boric hacia este modelo.
DE ASESORA A MINISTRA
Aunque inicialmente pretendía limitar su participación a la campaña, la insistencia de Kast y la falta de “voces técnicas” con su nivel de ascendencia en la actual oposición habrían torcido su decisión. En las oficinas de “La Moneda chica”, Arzola ya trabaja en la conformación de los equipos de subsecretarías, buscando perfiles que la acompañen en el desafío de implementar el “Plan Desafío 90” en materia educativa.
Su nombramiento sería una señal de confianza hacia el mundo técnico de la centroderecha tradicional (LyD) y una apuesta por un Mineduc con foco en la gestión, la excelencia y la autonomía de los proyectos educativos frente a la administración central del Estado. (NP-Gemini-La Tercera)