La diplomática ecuatoriana María Fernanda Espinosa se sumó sorpresivamente a la contienda para convertirse en la próxima secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas, incorporándose a una carrera que ya contaba con otros cuatro postulantes, entre ellos la expresidenta chilena Michelle Bachelet.
La candidatura de Espinosa fue presentada por Antigua y Barbuda. La diplomática cuenta con una extensa trayectoria internacional y fue presidenta de la Asamblea General de la ONU entre 2018 y 2019, además de haber ejercido como ministra de Defensa y canciller de Ecuador durante el gobierno del expresidente Rafael Correa.
Su cercanía con Correa es vista como uno de los factores que explican la falta de respaldo del actual gobierno ecuatoriano encabezado por Daniel Noboa, quien mantiene una fuerte distancia política con el correísmo.
Con esta incorporación, la elección por la sucesión de António Guterres queda integrada por cinco aspirantes: Espinosa, Bachelet, el argentino Rafael Grossi, la costarricense Rebeca Grynspan y el expresidente senegalés Macky Sall.
En entrevistas posteriores a su nominación, Espinosa afirmó que “ya es hora” de que una mujer encabece Naciones Unidas, argumentando que se trata de una cuestión de justicia histórica y de mérito.
La candidata propuso como una de sus principales prioridades la creación de un sistema de alerta temprana para anticipar conflictos internacionales y permitir una intervención más rápida por parte del organismo.
Espinosa también defendió el multilateralismo y sostuvo que la ONU sigue siendo la única plataforma universal capaz de enfrentar los desafíos comunes de la humanidad. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)
