La conmemoración del Día Internacional de la Mujer en Santiago alcanzó una convocatoria multitudinaria este domingo, marcada por un profundo contraste en las cifras oficiales y un fuerte mensaje político hacia el gobierno entrante de José Antonio Kast. Mientras que la Coordinadora Feminista 8M cifró la asistencia final en más de 600 mil mujeres y disidencias que repletaron el eje Alameda, Carabineros de Chile entregó un balance preliminar de 40 mil manifestantes en la capital.
Bajo la consigna “Ni un paso atrás, cien hacia adelante”, la movilización se desplazó desde Plaza Italia hasta el sector de Los Héroes en un ambiente mayoritariamente pacífico, aunque empañado por incidentes aislados frente a la Casa Central de la Universidad de Chile, donde grupos encapuchados realizaron rayados y activaron bengalas. Voceras de la Coordinadora destacaron que el movimiento feminista sigue siendo la fuerza social más convocante del país y advirtieron que “al gobierno que viene no le será fácil” revertir los avances logrados en la agenda de género.
La jornada también estuvo marcada por las demandas laborales y sociales planteadas por dirigentes como Karen Palma (CUT), quien denunció la persistencia de la violencia en los espacios de trabajo y la precariedad de las mujeres en sectores informales y rurales. En este contexto, la organización anunció que las movilizaciones no concluirán hoy, convocando a una “huelga general feminista” para este lunes 9 de marzo, que incluirá una nueva manifestación en el Paseo Bulnes a las 18:30 horas.
El despliegue nacional se replicó con fuerza en regiones como Valparaíso y Talca, con convocatorias extendidas hacia la tarde en comunas como Puente Alto y Cerro Navia. Para este lunes, se proyectan marchas en Chillán, Concepción, Temuco y Punta Arenas, consolidando un ciclo de protestas que busca blindar los derechos adquiridos ante el cambio de ciclo político que enfrentará Chile a partir del próximo miércoles. (NP-Gemini-La Tercera-Emol)
