Una nueva interpretación reglamentaria en la Cámara de Diputados, denominada “maniobra Manouchehri”, generó tensiones políticas al modificar el mecanismo de definición de tablas en las comisiones legislativas. La estrategia establece que estas deberán acordarse por unanimidad, alterando la práctica anterior en que dicha facultad recaía en los presidentes de cada instancia.
El movimiento es atribuido al diputado Daniel Manouchehri, aunque en el Congreso se menciona como posible impulsor intelectual a Nicolás Facuse, actual jefe de asesores de la bancada socialista. La medida ha generado incomodidad en sectores oficialistas, considerando que una amplia mayoría de presidencias de comisión está en sus manos para el periodo en curso.
La nueva dinámica mantiene, no obstante, la prioridad de las urgencias establecidas por el Ejecutivo. Superada esa etapa, la fijación de tablas queda sujeta al consenso total entre los integrantes, lo que introduce mayores exigencias para avanzar en la tramitación de proyectos.
El impacto de esta interpretación se ha hecho notar en comisiones clave como Constitución, Seguridad y Economía, donde el oficialismo cuenta con mayoría. Sin embargo, en la Comisión de Hacienda —presidida por Agustín Romero— la aplicación de este criterio no prosperó, debido a la ausencia de parlamentarios socialistas durante la instancia.
En medio del debate, el secretario general de la Cámara, Miguel Landeros, respaldó la interpretación en sala. Por su parte, el propio Manouchehri defendió la medida, señalando que se trata de una aplicación del reglamento vigente, más allá de las diferencias políticas que ha suscitado. NP-ChaGPT-Emol)
