El senador de la UDI Javier Macaya respaldó los objetivos de la agenda del Gobierno contra el crimen organizado y el terrorismo, pero llamó a que las modificaciones a la Constitución sean acotadas y cuestionó que se hayan conocido borradores antes de ser socializados con los parlamentarios.
En entrevista con La Mañana de Agricultura, Macaya sostuvo que el debate sobre la reforma constitucional es legítimo, aunque consideró prematuro adoptar posiciones definitivas mientras no concluya el trabajo prelegislativo.
“La UDI apoya la agenda de seguridad, comparte los objetivos de la agenda contra el terrorismo y el crimen organizado”, afirmó.
Sus declaraciones se producen después de que el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, planteara reparos a la propuesta y advirtiera sobre sus eventuales efectos en la institucionalidad.
Macaya puso el acento en “cuán quirúrgico tiene que ser el tema constitucional”, considerando el desgaste generado por los dos procesos constituyentes fallidos. A su juicio, esa experiencia obliga a actuar con especial cuidado frente a nuevas modificaciones de la Carta Fundamental.
El senador, sin embargo, tomó distancia de las advertencias sobre un eventual riesgo institucional mientras no se conozca el proyecto definitivo.
“Se exagera cuando no se conoce el texto concreto”, sostuvo. Según Macaya, no corresponde generar una alarma antes de tener a la vista el contenido que efectivamente llegará al Congreso.
Sí identificó una posible falla en la estrategia del Ejecutivo: la circulación de borradores a través de los medios antes de que fueran discutidos con los legisladores.
“Quizá hay una deficiencia desde el punto de vista del trabajo prelegislativo”, afirmó, agregando que esa situación contribuyó a generar inquietudes que considera legítimas.
Macaya defendió que la Constitución establezca expresamente que proteger a las personas es una obligación del Estado, pero insistió en que el Congreso deberá discutir y perfeccionar las disposiciones propuestas.
De esta manera, el senador adoptó una posición más cauta frente a la controversia: respaldó el objetivo de la agenda gubernamental, pero condicionó su evaluación de las reformas constitucionales al conocimiento del texto definitivo y a los ajustes que puedan realizarse durante su tramitación. (NP-ChatGPT-Agricultura)
