El profesor de Derecho Constitucional y experto en conflictos internacionales Luis Pérez Gil, académico de la Universidad de La Laguna, advirtió que las recientes acciones de Estados Unidos en relación con Venezuela vulneran principios fundamentales del derecho internacional y podrían estar configurando, en la práctica, un protectorado militar sobre el país sudamericano.
En un análisis jurídico-político, Pérez Gil sostiene que el entonces presidente estadounidense Donald Trump incurrió en violaciones reiteradas del artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, que consagra la soberanía de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza en las relaciones internacionales. A su juicio, la política de sanciones, amenazas de intervención y despliegue de fuerza militar deteriora el orden internacional basado en normas.
El especialista subrayó que la ONU atraviesa una profunda crisis de eficacia, incapaz de frenar este tipo de actuaciones debido al peso político y militar de las grandes potencias, en particular de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. “Las reglas existen, pero no se aplican cuando afectan a los Estados más poderosos”, afirmó.
Pérez Gil comparó la situación venezolana con otros episodios históricos, como Irak, Panamá o intervenciones durante la Guerra Fría, donde la legalidad internacional fue desplazada por decisiones unilaterales. En ese sentido, explicó que la combinación de sanciones económicas, presión diplomática y presencia militar constituye una forma indirecta de control que limita la autodeterminación del Estado afectado.
Asimismo, advirtió que este tipo de estrategias requiere complicidades internas y externas, tanto políticas como económicas, y suele justificarse mediante discursos humanitarios o de seguridad, aunque sus efectos recaen principalmente sobre la población civil.
De cara al futuro, el académico alertó que Venezuela podría enfrentar escenarios diversos, desde un agravamiento del conflicto interno hasta una consolidación de un estatus de dependencia externa. “Un protectorado implica la pérdida efectiva de soberanía y la subordinación de las decisiones nacionales a intereses extranjeros”, concluyó.
El análisis reabre el debate sobre el papel de la comunidad internacional y los límites del poder en un sistema global que, según el experto, muestra signos claros de desgaste. (NP-ChatGPT-La Opinión Tenerife, España)



