El senador de Renovación Nacional Andrés Longton reconoció que la reforma constitucional de seguridad presentada por el gobierno contiene aspectos “preocupantes”, pero descartó que la iniciativa responda a una intención autoritaria del Presidente José Antonio Kast y aseguró que sus principales problemas serán corregidos durante la tramitación legislativa.
En conversación con El Diario de Cooperativa, el parlamentario cuestionó las críticas que han definido el proyecto como “iliberal”, entre ellas las formuladas por el presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke. A juicio de Longton, esa caracterización resulta exagerada, aunque admitió que algunas disposiciones pueden generar esa impresión.
El senador sostuvo que los problemas del proyecto no serían producto de una decisión deliberada destinada a aumentar excesivamente las atribuciones del Ejecutivo, sino de errores en su elaboración. En ese sentido, afirmó que desde el inicio de su mandato Kast ha mostrado señales de moderación, diálogo y búsqueda de acuerdos, y no una intención de concentrar poder.
Longton planteó que las principales falencias se explicarían por una combinación de falta de rigurosidad técnica, insuficiente experiencia de algunos equipos gubernamentales, ausencia de especialistas en determinadas materias constitucionales y debilidades en la conducción política.
El legislador también apuntó a la premura con que La Moneda buscó instalar comunicacionalmente su agenda de seguridad. Según señaló, esa necesidad de avanzar rápidamente habría contribuido a que el proyecto fuera presentado sin el diseño adecuado y sin un trabajo prelegislativo suficiente con los parlamentarios.
Entre los aspectos que requieren modificaciones, Longton mencionó especialmente las atribuciones asociadas al nuevo estado de excepción constitucional. El senador sostuvo que deben reducirse los plazos contemplados para su aplicación y establecer controles más acotados sobre su extensión.
Pese a sus reparos, el integrante de la Comisión de Seguridad del Senado afirmó que existen materias que justifican mantener abierta la discusión constitucional. Entre ellas destacó la posibilidad de establecer un marco para regímenes penitenciarios especiales destinados a líderes del crimen organizado.
Longton valoró particularmente la posibilidad de implementar, con los resguardos correspondientes, un sistema de aislamiento e incomunicación inspirado en experiencias como la italiana. A su juicio, una regulación constitucional acotada podría entregar mayor respaldo jurídico a las normas legales y reglamentarias destinadas a impedir que cabecillas criminales continúen operando desde las cárceles.
El senador aseguró que los elementos más controvertidos de la reforma serán modificados y destacó la disposición del comité político para introducir correcciones durante su paso por el Congreso.
También calificó como una señal positiva que el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García, se haya mostrado disponible para reducir la urgencia legislativa del proyecto. Según Longton, ampliar los plazos permitiría desarrollar una discusión más pausada y alcanzar mayores consensos.
Frente a las peticiones para que La Moneda retire completamente la iniciativa, el parlamentario se manifestó contrario a esa alternativa. En cambio, consideró posible postergar su discusión mientras se perfecciona el contenido.
A juicio de Longton, retirar la reforma transmitiría la señal de que no existen materias constitucionales que deban modificarse en seguridad, algo con lo que discrepó. El senador afirmó que sí existen ámbitos que requieren cambios y sostuvo que incluso sectores de oposición coinciden en la necesidad de discutir algunas de esas materias. (NP-ChatGPT-Cooperativa)
