Al menos cinco personas murieron como consecuencia de las intensas lluvias que afectaron la prefectura de Chiba, al este de Tokio, en Japón, donde las autoridades calificaron las precipitaciones como un fenómeno sin precedentes y emitieron por primera vez para la zona una alerta de máximo nivel.

Los aguaceros registrados desde la noche del jueves provocaron inundaciones, riesgo de deslizamientos de tierra, daños en carreteras e interrupciones del suministro eléctrico. Los equipos de emergencia se desplegaron durante este viernes para atender las zonas más afectadas y recuperar la conectividad.

En sectores rurales de Chiba, decenas de vehículos quedaron abandonados, algunos parcialmente cubiertos por barro. También se registraron caminos dañados y tramos que cedieron producto de las precipitaciones.

Entre las víctimas confirmadas figura un hombre de entre 60 y 70 años que fue encontrado en una carretera inundada y una mujer de 66 años que quedó atrapada dentro de un automóvil sumergido. Las autoridades también informaron sobre otros fallecidos encontrados en distintos puntos afectados por las inundaciones.

La cadena pública NHK elevó durante la tarde del viernes a ocho el número de fallecidos, aunque esa cifra no había sido confirmada oficialmente por las autoridades.

Los cortes de energía afectaron también a una parte importante de la población. Hasta la mañana del viernes, cerca de 26.000 hogares permanecían sin suministro eléctrico en la prefectura, de acuerdo con los organismos locales de gestión de emergencias.

Las consecuencias del temporal se extendieron al aeropuerto internacional de Narita, uno de los principales terminales aéreos que sirven a Tokio. Alrededor de 6.000 pasajeros quedaron varados durante la noche debido a las dificultades provocadas por las lluvias.

Los viajeros recibieron agua, alimentos y sacos de dormir para permanecer en las terminales. Durante la mañana se registraron extensas filas en los mostradores de atención y facturación mientras se intentaba normalizar paulatinamente el funcionamiento del aeropuerto.

Las interrupciones afectaron igualmente al transporte ferroviario. Cientos de pasajeros quedaron atrapados durante la noche del jueves en la estación de Chiba debido a la suspensión de servicios.

Otras personas tuvieron que trasladarse a centros de acogida habilitados en la prefectura, mientras los servicios de emergencia continuaban evaluando los daños y atendiendo las consecuencias de las inundaciones.

El episodio vuelve a poner atención sobre el aumento de los eventos meteorológicos extremos. La comunidad científica ha advertido que el cambio climático provocado por las actividades humanas puede contribuir a que fenómenos como precipitaciones intensas sean más frecuentes y severos. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)