Hay un grupo minoritario de personas que, de tiempo en tiempo, reflota la idea de privatizar Codelco. Son tenaces e incansables. Entre las principales razones para hacerlo están su nivel de deudas y el aumento de los costos de producción. Lo que ocultan son las razones de estas situaciones.

Respecto de las deudas, ellas se deben al hecho de que el Estado retiene el total de las utilidades obtenidas en el ejercicio anual, son cobradas por él y no se deja un margen para hacer inversiones. Entonces, para invertir se recurre ineludiblemente a préstamos. Esto no ocurre en las empresas privadas.

En relación con el aumento de los costos, se debe tener en cuenta que las minas son viejas. Las principales —Chuquicamata y El Teniente— tienen más de cien años y la ley del mineral ha ido descendiendo con la consecuencia del alza de los costos. Para revertir esta condición se deben financiar proyectos estructurales.

Cuando se pretende proyectar objetivamente el estado en que se encuentra Codelco se debe hacer con todos los antecedentes sobre la mesa. (El Mercurio Cartas)

Jorge Donoso Pacheco