Un encuentro informal entre los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric, la presidenta del Partido Socialista (PS), Paulina Vodanovic, y la alcaldesa de La Pintana, Claudia Pizarro, antecedió al acto de la oposición realizado el miércoles en el Teatro Municipal de esa comuna. La actividad, organizada con un papel protagónico del socialismo, buscó proyectar una imagen de unidad entre los partidos opositores, aunque su preparación también estuvo marcada por diferencias de carácter organizativo y cuestionamientos sobre su financiamiento.

La reunión previa se produjo en la Biblioteca Municipal de La Pintana, luego de que Boric solicitara realizar una parada cerca del recinto donde se desarrollaría la actividad. La intención inicial del exmandatario era disponer de un espacio para prepararse antes de ingresar al teatro, pero la instancia terminó convirtiéndose en un encuentro de aproximadamente 20 minutos con Bachelet, Vodanovic y Pizarro.

Según antecedentes publicados por El Mercurio, la conversación tuvo un carácter distendido y estuvo centrada en asuntos personales, sin abordar materias políticas. Entre otros temas, Bachelet habría consultado a Boric por el estado de salud de su hija Violeta, quien, de acuerdo con declaraciones anteriores del expresidente, había enfrentado un problema médico. También se habría interesado por su experiencia de adaptación a la vida después de dejar la Presidencia de la República.

Tras el encuentro, los cuatro dirigentes se trasladaron al Teatro Municipal de La Pintana, donde ingresaron por un acceso posterior en dos vehículos negros y acompañados por sus respectivos equipos de seguridad.

La actividad, denominada informalmente como el “bacheletazo” por algunos dirigentes opositores, tuvo al Partido Socialista como uno de sus principales articuladores. En la colectividad encabezada por Vodanovic destacaron especialmente las gestiones de la exministra Ana Lya Uriarte y del secretario general del partido, Arturo Barrios, quienes asumieron distintas responsabilidades en la preparación y desarrollo del encuentro.

Uriarte, reconocida por su cercanía política y personal con Bachelet, participó en la elaboración del contenido del acto, particularmente en la construcción del relato sobre la trayectoria pública de la exmandataria. La presentación recorrió distintos momentos de su vida y sus responsabilidades institucionales, desde sus primeros cargos hasta sus períodos en la Presidencia.

De acuerdo con la información publicada, el guion fue preparado principalmente por Uriarte, con revisiones y aportes de Barrios. La narración estuvo a cargo de la exministra de las Culturas Carolina Arredondo, quien habría sido contactada por el propio secretario general socialista.

Barrios también asumió tareas administrativas y de coordinación, además de intervenir en la conducción del encuentro. Su participación fue destacada posteriormente por integrantes de la directiva del PS, quienes expresaron felicitaciones a través de un grupo interno de mensajería.

Uno de los aspectos que generó interrogantes desde sectores del oficialismo fue el financiamiento de la actividad. Según los antecedentes conocidos, el costo de arriendo del recinto fue asumido por los seis partidos opositores que participaron en la organización, con un aporte relevante del Partido Socialista.

Desde la Municipalidad de La Pintana, en tanto, aseguraron que la participación de funcionarios municipales en las actividades relacionadas con el evento tuvo carácter voluntario. La información surgió en medio de las consultas sobre los recursos utilizados para concretar una convocatoria de carácter político en un espacio comunal.

La elección de La Pintana tampoco fue casual. Durante las conversaciones preparatorias se evaluaron distintas alternativas para desarrollar la actividad, entre ellas el edificio del ex Congreso Nacional, en Santiago. Sin embargo, esa opción fue descartada debido a su carácter institucional y solemne, que, según los organizadores, no se ajustaba al mensaje de cercanía que pretendían transmitir.

La disponibilidad del Teatro Municipal, ofrecida desde La Pintana, terminó inclinando la decisión. Los encargados de la convocatoria consideraron que realizar el encuentro en una comuna de la zona sur de Santiago permitiría reforzar una señal de vinculación con los territorios y alejar la actividad de los espacios tradicionales de la política nacional.

Otro factor considerado fue la militancia democratacristiana de la alcaldesa Claudia Pizarro. Su condición de integrante de la Democracia Cristiana (DC) permitía proyectar una convocatoria que trascendiera al Partido Socialista y reforzara el mensaje de coordinación entre distintas fuerzas opositoras.

Pizarro asumió el papel de anfitriona y fue una de las cinco personas que intervinieron con un discurso durante la jornada. En su presentación destacó la distancia territorial y simbólica entre La Pintana y el centro político de Santiago, utilizando como referencia la ubicación de la comuna respecto del Palacio de La Moneda.

En el entorno de la alcaldesa, según los antecedentes recogidos por El Mercurio, existe interés en fortalecer su presencia dentro del espacio opositor. Su participación en la organización y desarrollo de la actividad fue interpretada por cercanos como una oportunidad para aumentar su visibilidad política.

Pese al ambiente de satisfacción que transmitieron los partidos participantes tras el encuentro, la preparación del acto también registró diferencias internas relacionadas con la distribución de los espacios reservados para las autoridades y dirigentes invitados.

La principal controversia se produjo al momento de organizar las tres primeras filas de asientos del teatro, destinadas a representantes destacados de las seis colectividades opositoras. La definición de esas ubicaciones generó dificultades debido a solicitudes particulares y gestiones realizadas por algunos asistentes para asegurar lugares preferentes.

De acuerdo con fuentes vinculadas a la organización, causó molestias que determinados dirigentes enviaran a terceras personas para reservar sus asientos, lo que provocó descoordinaciones respecto de la distribución previamente establecida.

Finalmente, los encargados lograron ordenar la primera fila de acuerdo con lo planificado, aunque algunas figuras de izquierda quedaron fuera de los lugares considerados inicialmente. Entre ellas se mencionó a la exsubsecretaria de Energía Jimena Jara. (NP-ChatGPT-El Mercurio)